Cuando clavaron a Jesús de pies y manos a la cruz se repartieron sus ropas lanzando los dados. Luego le colocaron por encima de la cabeza un aviso con la razón de su condena: "Este es el Rey de los judíos". La gente que pasaba lo insultaba y le decían: ¡sálvate a ti mismo! Si eres el Hijo de Dios, entonces bájate de esa cruz. Los jefes de los sacerdotes junto con los maestros de la ley y los ancianos líderes se burlaban de él diciendo: salvó a otros, pero no se puede salvar a sí mismo. Como confía en Dios, dejemos que Dios lo rescate si es que lo quiere de verdad. Los ladrones que estaban crucificados con él, también lo insultaban. (Mateo 27: 35,44 PDT) Jesús todo lo soportó por ti y por mí para poder darnos ejemplo y expiar nuestros pecados. Pues para esto fuisteis llamados, porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas.; 22.- el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca; 23.- quien cuando lo maldecían; cuando ...
DEVOCIONALES DIARIOS QUE ESTRECHARÁN TU RELACIÓN CON DIOS, MIENTRAS CONOCES DE SU PALABRA