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EL PECADO Y EL PERDÓN (65)



Cuando clavaron a Jesús de pies y manos a la cruz  se repartieron sus ropas lanzando los dados. Luego le colocaron por encima de la cabeza un aviso con la razón de su condena: "Este es el Rey de los judíos". La gente que pasaba lo insultaba y le decían: ¡sálvate a ti mismo! Si eres el Hijo de Dios, entonces bájate de esa cruz.
Los jefes de los sacerdotes junto con los maestros de la ley y los ancianos líderes se burlaban de él diciendo: salvó a otros, pero no se puede salvar a sí mismo. Como confía en Dios, dejemos que Dios lo rescate si es que lo quiere de verdad.
Los ladrones que estaban crucificados con él, también lo insultaban. (Mateo 27: 35,44 PDT)

Jesús todo lo soportó por ti y por mí para poder darnos ejemplo y expiar nuestros pecados.

Pues para esto fuisteis llamados, porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas.; 22.- el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca; 23.- quien cuando lo maldecían; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente; 

1 Pedro 2 21, 23 RVR

Ser cristiano es seguir las pisadas de Jesús, amar a los enemigos, bendecir a los que nos maldigan, hacer bien a los que nos persiguen, para que de esa forma seamos hijos del Padre que está en los cielos. (Mateo 5: 43,45 RVR).

Esto se logra solo con el poder del Espíritu Santo operando en nuestro carácter.

DIOS TE BENDICE








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