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DEVOCIONAL: INVITACIÓN A CENAR (3)

 Dios todo los días y en cada momento nos habla.

La Palabra de Dios nos asegura que sí podemos escuchar Su voz:

  •  Cuando recibimos, creemos en Jesucristo  y nos hace sus hijos, podemos escuchar la voz de Dios. Todo hijo conoce la voz de su padre. (Juan 1: 12 RVR).
  • Por medio de la salvación a través de Jesucristo, nos hacemos suyos. El mismo Padre nos entrega a las manos de Jesús y por lo tanto, podemos oír su voz, podemos seguir a Jesús y nadie podrá arrebatarnos de sus manos. (Juan 10:27,28 RVR).
Jesús llama a la puerta y no solo apela a nosotros con su mano, sino también con su voz.

Pero, ¿Cómo puedo escuchar la voz de Dios?

La Palabra escrita, es la principal forma de escuchar la voz de Dios. (Hebreos 4:12 RVR)

  • Cuando se me viene a la mente un versículo de la Biblia en un momento donde no sé qué hacer,
  • Cuando me muestra el pecado que cometí o estoy a punto de cometer,
  • Cuando me recuerda una promesa que me fortalece en un momento difícil,
  • Cuando me muestra el estado de mi condición espiritual y entonces decido cambiar.
Jesús te dice: ¡Mira! Yo estoy a la puerta y llamo. Si oyes mi voz y abres la puerta, yo entraré y cenaremos juntos como amigos. (Apocalipsis 3:20 NTV)

OREMOS:

Señor, gracias porque eres un Dios vivo y verdadero que en cada momento me hablas. Gracias porque me entregaste a las manos de Jesús para que fuese tuyo y por medio de él escucharte y seguirte. Gracias por dejarme Tu Palabra como la forma más segura de escucharte. Que tu Espíritu que mora en mí me ayude a discernirla para tener comunión contigo. En el nombre de Jesús. Amén.

REFLEXIÓN:

Si La Biblia es la principal forma de escuchar la voz de Dios, ¿Qué decisión debo tomar para conocerla cada vez más? 
 
DIOS TE BENDICE.




 


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