NUEVO NACIMIENTO, SELLO Y LLENURA DEL ESPÍRITU SANTO.
Hace tiempo ustedes estaban espiritualmente muertos a causa de sus pecados y sus ofensas contra Dios. (2) Antes vivían pecando, igual que todo el mundo, y se dejaban guiar por el que gobierna las fuerzas de maldad que están en el aire y que todavía actúa por medio de los que desobedecen a Dios. (3) Todos nosotros vivíamos así antes. Nuestra forma de vida era complacer los deseos perversos de nuestra naturaleza carnal. Hacíamos cualquier cosa que la naturaleza carnal deseara o que la mente pudiera imaginar. Tal como los demás, merecíamos que Dios nos castigara con su enojo. (4) Pero la compasión de Dios es muy grande, y él nos amó con su inmenso amor. (5) Estábamos muertos espiritualmente a causa de nuestras ofensas contra Dios, pero él nos dio vida al unirnos con Jesucristo. Fíjense, ustedes fueron salvos sólo gracias a la generosidad de Dios. (6) Él nos levantó de la muerte junto con Cristo y nos sentó junto a él en el cielo.
Efesios 2: 1,6 PDT.
Gracias Señor porque aunque espiritualmente estábamos muertos y nos dejábamos guiar por el que gobierna las fuerzas de maldad; tu compasión es muy grande, nos amaste con un inmenso amor y nos diste vida al unirnos con Jesucristo, nos diste salvación y nos sentaste junto a él en el cielo. Gracias Señor, te alabamos y adoramos tu santo nombre, en el nombre de Jesús. Amén.
REFLEXIÓN:
¿Qué sentimientos vienen a tu mente al conocer ésta verdad?
DIOS TE BENDICE.

Comentarios
Publicar un comentario