EL BAUTISMO DEL ESPÍRITU SANTO.
Todos ustedes fueron bautizados en Cristo y ahora están revestidos de él. Esto demuestra que todos ustedes son hijos de Dios por la fe en Jesucristo. Todos son uno en Jesucristo, no importa si son judíos o no, esclavos o libres, hombres o mujeres. (Gálatas 3: 26,27 PDT)
Los romanos tenían una ceremonia que llamaban "toga virilis". Por ella demostraban que el niño había llegado a la edad de la madurez (que era entre 14 y 17 años) y se convertía en un ciudadano romano con todos los privilegios y responsabilidades.
El futuro joven ponía a un lado la túnica de su niñez y se vestía con una nueva túnica. Esto representaba su paso a la ciudadanía adulta.
Pablo combinó esta concepción cultural con el concepto del bautismo.
Por hacernos hijos de Dios y ser bautizados somos uno en Cristo, crecemos espiritualmente, estamos listos para tomar las responsabilidades y privilegios como hijos y en esta posición espiritual somos revestidos con la justicia y la personalidad de Cristo. Entonces, queremos agradar a Dios no para ser para recompensado sino por la nueva naturaleza.
OREMOS:
Padre nuestro que estás en los cielos, santificamos tu nombre por hacernos tus hijos en Cristo Jesús, por bautizarnos en Cristo por tu Espíritu, por hacernos uno en él y por revestirnos de él. Gracias porque ahora podemos agradarte por la nueva naturaleza que nos has dado. Te pedimos que hagas revelación tu verdad en nuestras vidas para que podamos demostrar que realmente somos tus hijos. En el nombre de Jesús. Amén.
DIOS TE BENDICE.
Bibliografía: Comentario bíblico Mundo Hispano.

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