Ir al contenido principal

DEVOCIONAL: “SIGO ADELANTE” (11)

 




 

Los discípulos están sentados alrededor de la mesa en la última cena escuchando al Maestro. Entre otras cosas él les dice:

Si ustedes realmente me conocieran, también sabrían quien es mi Padre. De ahora en adelante, ya lo conocen y lo han visto. Felipe le dijo: Señor, muéstranos al Padre y quedaremos conformes. Jesús respondió: Felipe, ¿he estado con ustedes todo este tiempo, y todavía no sabes quién soy yo? ¡Los que me han visto a mí han visto al Padre! Entonces, ¿cómo me pides que les muestre al Padre?

(Juan 14: 7,9) NTV

Felipe siempre quería que le mostraran, era metódico y sistemático. No titubeaba en interrumpir a Jesús en medio de sus discursos para hacerle una pregunta. Pero Jesús no lo regañó nunca por su imprudencia, fue paciente y comprensivo por la incapacidad de comprender significados más profundos de la enseñanza.  Fue el único que se atrevió a decirle: muéstranos al Padre y quedaremos conformes. Aunque la petición pudo sonar imprudente, de ella resultó una gran afirmación teológica sobre la esencia divina de Cristo: “En él habita toda la plenitud de Dios en su cuerpo humano” (Colosenses 2:9).

Felipe quería ver al Padre, al igual que muchos de nosotros y quizás es un anhelo de muchas personas y lo siguen buscando de muchas maneras, pero lo que no saben al igual que Felipe, es que quien ha visto a Cristo también ha visto al Padre. Jesús vino a revelar al Padre a través de su persona, sus enseñanzas y sus obras.

 Entre más conozcamos a Jesús, más conoceremos al Padre.

Desde el momento que recibimos a Jesús en nuestro corazón, él está a nuestro lado, pero,

¿realmente lo conocemos?

 ¿Hemos sacado tiempo para estar en Su Palabra?

 ¿O nos hemos conformado con lo que oímos?

Su Palabra es la que da testimonio de Jesús y nuestra motivación sería escrudiñarla.

Señor, danos discernimiento espiritual para poder conocerte a través de tu Palabra y conocer también al Padre. Amén.

 

DIOS TE BENDICE.

 

 

Comentarios

Entradas populares de este blog

DEVOCIONAL: MI POSICIÓN EN CRISTO (2)

br />   Nuestra vida cristiana opera desde los lugares celestiales, de arriba hacia abajo, tiene su origen en el cielo.  Lo que ocurre en los lugares celestiales se manifiesta o lo manifestamos aquí en la tierra.  Nuestra vida se manifiesta desde el cielo, una nueva vida; es la vida de Cristo. Cuando estábamos muertos espiritualmente estábamos en la tierra, ahora tenemos una nueva posición celestial que funciona por medio de la Fe. Tenemos un nuevo origen, una nueva ciudadanía (Fl.3:20 RVR.) Dios nos dio vida juntamente con Cristo y juntamente con él nos resucitó, y así mismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús. (Ef.2: 4,6 RVR) Esto lo podemos comparar con la televisión vía satélite:  Los canales hacen su programación, envían las señales a un Centro de emisión, la recibe un Satélite que está en el espacio, éste la envía a la tierra a una antena parabólica y de la antena parabólica llega la señal al televisor, a los teléfonos e inter...

DEVOCIONAL: SOY UN POEMA DE DIOS

  Dios en su Palabra dice que somos hechura suya, creación de Dios, que somos   creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas. (Efesios 2:10) RVR1960. BLS. La palabra “hechura”, según el diccionario significa “Manera en la que está hecha una cosa”, “Confeccionar”, “elaborar”, “dar forma”, “fabricar”. “Póiema”, es la palabra griega que se refiere a la obra creada por Dios. Es la raíz de nuestra palabra “Poema”, que nos insinúa algo artístico y no solo algo que ha sido escrito o compuesto como poema, sino también una obra de arte, una obra de artesanía que expresa la sabiduría y el propósito del autor. Tú y yo somos un poema de Dios, un póiema de la imaginación de Dios, hecho carne y espíritu. La palabra poema hace énfasis en Dios como Diseñador Maestro del universo y   su creación y en el creyente redimido como su nueva creación. Nosotros somos el poema de Dios, su obra de arte, creados de nuevo...

DEVOCIONAL: SOY LA SAL DE LA TIERRA

  ¿Quién no ha probado un plato en el que todo parece exquisito, pero…… falta sal? La sal es un elemento muy común y barato. Su uso, sin embargo, es fundamental en nuestra vida. Nuestro organismo necesita sal en proporciones adecuadas. En la cocina, la sal es indispensable, y lo era mucho más en la antigüedad cuando no existía los sistemas de refrigeración con lo que hoy contamos. Era usada como un eficaz medio de conservación de alimentos. Si por medio de algún mecanismo lográsemos “quitarle” a la sal su capacidad de salar la comida o de detener el proceso de corrupción de la carne, ese elemento, en lo que a nosotros respecta y al uso que le damos, dejaría de ser sal. Esto nos permite reflexionar en torno a las palabras de Jesús cuando dijo: “ Ustedes son la sal de la tierra, pero si la sal pierde su sabor, ¿cómo podría volver a ser salada? Ya no sirve para nada sino para ser tirada y pisada por la gente” Mateo 5: 13 PDT   ¿Qué significa que los discípulos ...