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DEVOCIONAL: “SIGO ADELANTE” (8)



 


DIOS PUEDE CAMBIAR NUESTRA HISTORIA


 

Tú y yo cada día escribimos nuestra historia, escribimos nuestro destino. ¿De qué manera?  Cuando tomamos decisiones y acciones creamos nuestro destino, además, de todo lo que sembramos de eso segaremos.

Pero hay muchas cosas que no podemos cambiar ni podemos elegir: nuestros padres, el lugar donde nacimos, las circunstancias en que fuimos criados, las personas que nos educaron, nuestro pasado, nuestros errores, nuestra genética; entre otros. Y podemos después de un tiempo comenzar a vivir una lucha entre lo que soy y lo que debo ser y a lo que soy llamado a hacer.

Según wikypedia, el significado de destino es el poder sobrenatural inevitable e ineludible que según se cree, guía la vida humana a un fin determinado.

Desde el punto de vista bíblico, se habla de libre albedrío, que entre otras cosas, hace al hombre a ser imagen y semejanza de Dios, concepto que rechaza la predestinación.

El libre albedrío es el poder que tú y yo tenemos para elegir y tomar nuestras propias decisiones independientemente si son buenas o son malas. Ej: cuando yo decidí casarme, estaba ejerciendo el libre albedrío.

Luego el Señor le ordenó al hombre: Puedes comer libremente de cualquier árbol en el jardín, pero no debes comer del árbol el conocimiento del bien y del mal porque el día que lo hagas, sin duda morirás.

Gén.2: 16,17 PDT-

Llamo hoy al cielo y a la tierra para que sean testigos: yo te estoy dando a elegir entre la vida y la muerte, entre la bendición y la maldición. Elige la vida para que tú y tu descendientes puedan vivir.

Dt.30: 19 PDT

 

 

Podemos elegir dos opciones para escribir nuestra historia:


1.   Teniendo a nuestra conciencia como nuestra mayor aliada en lo que quiero perseguir, en lo que quiero alcanzar, en lo que quiero tener; quedándome en el pasado, lamentándome por mis errores y fracasos, por lo que hicieron de mí, por lo que no hicieron por mí; lleno de resentimientos y falta de perdón.

2.   Empezar a escribir una nueva historia, pero dejándome guiar por Dios para que mi vida sea completamente transformada con un nuevo rumbo.

Se muy bien lo que tengo planeado para ustedes, dice el Señor, son planes para su bienestar, no para su mal. Son planes de darles un futuro y una esperanza. Entonces ustedes me llamarán, vendrán y orarán, y yo los escucharé.

Jeremías 29: 11,12 PDT.

¿Y qué hace Dios para que podamos entenderlo? (Ez.36: 26,27)

Les daré un corazón nuevo y les infundiré un nuevo espíritu. Les quitaré ese corazón de piedra y pondré uno de carne. Pondré mi Espíritu en ti. Lo haré para que vivas por mis leyes y para que obedezcas mis reglamentos.

El corazón de piedra se opone a lo espiritual, el corazón de carne es dócil y apto para recibir la semilla de La Palabra. El Espíritu nuevo, es su Espíritu que transforma nuestra alma (mente, voluntad y emociones), produce en nosotros una nueva actitud espiritual que permite caminar en sus mandamientos.

El hombre no puede hacerse un nuevo corazón. Esta promesa, se cumple en Jesucristo, quien trae este nuevo pacto: podemos entrar al lugar santísimo gracias a la sangre que él derramó en la cruz del calvario, recibir perdón de pecados, recibir su Espíritu para hacer de nosotros una nueva creación. (Hebreos 10:22,23).

Ni los errores, ni los fracasos, ni el pasado, ni quiénes somos; determinan cómo vamos a terminar, sino lo que le permitamos al Espíritu de Dios hacer de nuestras vidas.

Solo en Cristo, podemos seguir adelante, con una nueva historia, con un nuevo comienzo.

 

 

 

 

 

Comentarios

  1. Ni los errores, ni los fracasos, ni el pasado, ni quiénes somos; determinan cómo vamos a terminar, sino lo que le permitamos al Espíritu de Dios hacer de nuestras vidas.

    Gloría a Dios por su palabra.....!!!!!!!

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