Ir al contenido principal

DEVOCIONAL: “SIGO ADELANTE “ (5)

 





Cuando Dios  nuestro Salvador  dio a  conocer  su  bondad  y  amor, él nos salvó, no  por  las acciones  justas  que  nosotros  habíamos  hecho, sino  por  su misericordia. Nos  lavó, quitando  nuestros pecados, y  nos  dio un  nuevo  nacimiento  y vida  nueva  por  medio  del Espíritu  Santo. ÉL derramó  Su Espíritu sobre  nosotros en  abundancia  por medio  de  Jesucristo  nuestro  Salvador.  Por  su gracia  él nos hizo  justos  a sus ojos y nos dio la seguridad de que  vamos  a heredar  la vida  eterna. (Tito 3:4,7). NTV

Enumeramos las Promesas que  Dios nos ha dado:

1.       Nos salvó por su misericordia.

2.       Nos lavó quitando  nuestros  pecados.

3.       Nos dio un nuevo  nacimiento  y vida  nueva por medio  del Espíritu  Santo.

4.       Derramó  sobre  nosotros  su Espíritu en abundancia por medio  de  Jesucristo.

5.       Por su gracia  nos hizo justos  ante sus ojos

6.        Nos  dio la seguridad  de que vamos  a heredar  la vida eterna.

Dios es un Dios  de promesas, si creemos  seguiremos adelante llevando  una vida de calidad y creyendo que ni los errores, ni los fracasos, ni el pasado, ni quiénes somos  determinarán cómo vamos  a terminar, sino lo que  le permitamos al Espíritu  Santo actuar en nuestras vidas.

Oro para que  el  Espíritu  de Dios  desarrolle cada vez  más  su fe en nosotros  para que podamos  creer  que  Dios es un  Dios  que  cumple sus promesas y podamos  seguir  adelante. En el nombre  de  Jesús.  Amén

 

 

Comentarios

Entradas populares de este blog

DEVOCIONAL: MI POSICIÓN EN CRISTO (2)

br />   Nuestra vida cristiana opera desde los lugares celestiales, de arriba hacia abajo, tiene su origen en el cielo.  Lo que ocurre en los lugares celestiales se manifiesta o lo manifestamos aquí en la tierra.  Nuestra vida se manifiesta desde el cielo, una nueva vida; es la vida de Cristo. Cuando estábamos muertos espiritualmente estábamos en la tierra, ahora tenemos una nueva posición celestial que funciona por medio de la Fe. Tenemos un nuevo origen, una nueva ciudadanía (Fl.3:20 RVR.) Dios nos dio vida juntamente con Cristo y juntamente con él nos resucitó, y así mismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús. (Ef.2: 4,6 RVR) Esto lo podemos comparar con la televisión vía satélite:  Los canales hacen su programación, envían las señales a un Centro de emisión, la recibe un Satélite que está en el espacio, éste la envía a la tierra a una antena parabólica y de la antena parabólica llega la señal al televisor, a los teléfonos e inter...

DEVOCIONAL: SOY UN POEMA DE DIOS

  Dios en su Palabra dice que somos hechura suya, creación de Dios, que somos   creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas. (Efesios 2:10) RVR1960. BLS. La palabra “hechura”, según el diccionario significa “Manera en la que está hecha una cosa”, “Confeccionar”, “elaborar”, “dar forma”, “fabricar”. “Póiema”, es la palabra griega que se refiere a la obra creada por Dios. Es la raíz de nuestra palabra “Poema”, que nos insinúa algo artístico y no solo algo que ha sido escrito o compuesto como poema, sino también una obra de arte, una obra de artesanía que expresa la sabiduría y el propósito del autor. Tú y yo somos un poema de Dios, un póiema de la imaginación de Dios, hecho carne y espíritu. La palabra poema hace énfasis en Dios como Diseñador Maestro del universo y   su creación y en el creyente redimido como su nueva creación. Nosotros somos el poema de Dios, su obra de arte, creados de nuevo...

DEVOCIONAL: SOY LA SAL DE LA TIERRA

  ¿Quién no ha probado un plato en el que todo parece exquisito, pero…… falta sal? La sal es un elemento muy común y barato. Su uso, sin embargo, es fundamental en nuestra vida. Nuestro organismo necesita sal en proporciones adecuadas. En la cocina, la sal es indispensable, y lo era mucho más en la antigüedad cuando no existía los sistemas de refrigeración con lo que hoy contamos. Era usada como un eficaz medio de conservación de alimentos. Si por medio de algún mecanismo lográsemos “quitarle” a la sal su capacidad de salar la comida o de detener el proceso de corrupción de la carne, ese elemento, en lo que a nosotros respecta y al uso que le damos, dejaría de ser sal. Esto nos permite reflexionar en torno a las palabras de Jesús cuando dijo: “ Ustedes son la sal de la tierra, pero si la sal pierde su sabor, ¿cómo podría volver a ser salada? Ya no sirve para nada sino para ser tirada y pisada por la gente” Mateo 5: 13 PDT   ¿Qué significa que los discípulos ...