Ninguna relación se construye con
un deseo individual, de una sola parte; sino con los dos involucrados. Nos
interesamos y valoramos lo que es más importante para la otra persona, nos
entristece lo que a él le entristece y nos regocijamos con lo que a él también
le complace.
Jesús está interesado en ser
nuestro amigo, y al igual que cualquier otra relación, se requiere que tengamos
interés en conocerlo, al conocerlo podemos entenderlo y al entenderlo podemos
vivir de acuerdo a lo que él espera de nosotros, es decir, obedeciendo Su
Palabra.
Si miramos Su Palabra nos daremos
cuenta que Jesús quiere lo mejor de nosotros y por la confianza que tenemos en
Él, entonces obedeceremos no por obligación ni por temor sino por amor y en
consecuencia profundizamos la amistad con él.
Nacemos con una naturaleza
pecaminosa y la alimentamos con nuestros pensamientos, acciones y deseos. Es
por eso que necesitamos volvernos a Dios para ser sus amigos. En pecado
estaremos distantes, el pecado nos separa de él.
Jesús
dijo:
“Si hacen lo que les digo serán mis amigos”
Juan
15:14 PDT
REFLEXIÓN:
v Calificándome
de 1 a 5, ¿qué tanto interés tengo en conocer a Jesús?
v ¿Qué
decisión tomaré de ahora en adelante?
ORACIÓN:
Gracias una vez más por invitarme
a ser tu amigo. Gracias por Tu Palabra que me hace conocerte, entenderte y
amarte. Gracias por seducirme a volverme a ti. Muéstrame qué es lo que me
impide acercarme cada vez más y que tu Santo Espíritu me convenza de pecado. En
el nombre de Jesús. Amén.
DIOS TE BENDICE

Comentarios
Publicar un comentario