Recordemos
el escenario de ayer: David se encontraba huyendo del rey Saul en el desierto
de Parán. Sus hombres cuidaban del ganado de los alrededores de su escondite,
incluyendo el ganado del hombre rico y maleducado llamado Nabal. Cuando llegó
el tiempo de la esquila (tiempo de comida, bebida y fiesta), David envió a 10
jóvenes a Nabal para que les diera algún presente por haber protegido a sus
animales. Nabal de una manera arrogante se rehusó, los insultó, humilló a David
y a sus hombres.
David
se enfurece e ideó una venganza en medio de su ira.
Abigail,
su esposa, conocía la reputación de David y sabía que lideraba una banda de
guerreros profesionales, experimentados en batalla que huían del enloquecido
rey Saul. Uno de los siervos de Nabal le advierte que por la insensatez de su
esposo les podría venir un tremendo problema.
¿Cómo
quedaría Abigail en ese momento? ¿Temblaría de miedo? ¿Qué decisión tomaría
conociendo quién era su esposo y quién era David?
Ella
fue sal y luz
en estos momentos tan difíciles porque influyó de una manera sorprendente, por
sus actitudes transformó e iluminó todo el entorno que la rodeaba. No sabemos
si en ese momento oró, pero sí sabemos que era una mujer de fe cuando decide
bajar sola por una ladera montada en un burro a encontrarse con David y 400
hombres armados. La fe la llevó a ser valiente y decidida. Abigail conocía los propósitos que Dios tenía para
David. Esto nos indica que era una mujer que estudiaba
La Palabra de Dios. (1 Samuel
1.20,31).
El
primer requisito para ser sal y luz es tener convicción de mi fe en Dios y para
tener plena convicción debo ser estudioso de La Biblia.
Cuando
Abigail se encuentra con David y sus hombres se desmonta de su burro y se postra
en tierra e inclinándose ante él le pide perdón por la insensatez de su esposo,
carga sobre ella la culpa y lo persuade con mansedumbre y argumentos para que
desista de su venganza. Abigail habla con sabiduría, con humildad y sin perder
su dignidad.
Abigail
transforma completamente el escenario, al hacerse responsable del error de su
esposo, esto la hace leal a él aunque no se lo agradezca ni lo entienda.
REFLEXIÓN:
Ø Abigail, es un reto para todos. El secreto es
afianzar mi fe en Dios y en Su Palabra la cual me dará fe, sabiduría, valentía,
humildad, inteligencia y mansedumbre.
Ø ¿Cuál es mi reacción en circunstancias difíciles por
los errores de uno de mis familiares?
Ø ¿Creo una atmósfera de paz o de tormenta?
ORACIÓN:

Comentarios
Publicar un comentario