Ir al contenido principal

DEVOCIONAL EL RETO DE SER PADRES (1)

Doy gracias a Dios, al cual sirvo desde mis mayores con limpia conciencia, de que sin cesar me acuerdo de ti  en mis oraciones noche y día; deseando verte, al acordarme de tus lágrimas, para llenarme de gozo; trayendo a mi memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también. (1 Timoteo 1:3,6 RVR)

  • Cuando somos coherentes con lo que enseñamos y hacemos es una fe genuina, 
  • Cuando damos testimonio con nuestro comportamiento, es una fe genuina,
  • Cuando enseñamos una cosa y hacemos lo contrario, es una fe hipócrita.
  • Nuestros hijos aprenden con nuestro comportamiento.
  • Si en nuestros corazones están implantados principios bíblicos y lo practicamos, la fe en  nuestros hijos será genuina y dará frutos.
Señor, dame plena convicción de Tu Palabra para que pueda enseñarla con autoridad y así ser testimonio ante mis hijos y mi familia. En el nombre de Jesús. Amén.

DIOS TE BENDICE.




Comentarios