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DEVOCIONAL: ANCLA DEL ALMA (15)





 

Una de las cosas más preocupantes en este tiempo es la salud. El contagio del coronavirus y otras enfermedades causan daño a nuestro organismo, alteran nuestro estado emocional y en algunos casos nos pueden llevar hasta la muerte.

Existen muchos motivos del por qué nos enfermamos:  La Biblia dice que existen causas espirituales, o porque el Señor quiera enseñarnos algo o para que él se glorifique.  Otras veces puede ser resultado de la práctica del pecado, por una alimentación inadecuada, el medio ambiente, por desgaste natural del cuerpo, etc.

Pero en Cristo, Dios nos ha dado Promesas de Sanidad que podemos alcanzarlas por fe.

Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Más él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.

Isaías 53:4,5 (RVR1960)

 

 

La sanidad corporal y el sufrimiento está incluida en la obra expiatoria de Cristo.

 Las palabras “enfermedades” y “dolores” se refiere específicamente a la aflicción física. “Llevó” y “sufrió”, se refiere a la obra expiatoria de Cristo.

Pero estas promesas no se reciben automáticamente, tanto la promesa de salvación como la de sanidad debo alcanzarlas por fe. Debo confesar con mi boca que Jesús es el Señor y creer en mi corazón que Dios lo levantó de los muertos. Porque con el corazón se cree para justicia pero con la boca se confiesa para salvación. (Ro.10:9, 10) RVR1960

Con una oración sencilla que salga de tu corazón, pero con mucha fe puedes invitar a Cristo a tu corazón, él te escuchará y podrás anclar tu alma en sus promesas de sanidad.

El Señor desea que seamos prosperados en todas las cosas, que tengamos salud, así como prospera nuestra alma. (3Jn.1:2) RVR1960

 

DIOS TE BENDICE.

 

 

Bibliografía: Comentario Plenitud.

 

 

 

 

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