Recordemos que el domingo pasado aprendimos un
significado más amplio de “la bondad de Dios”. Simplemente no significa que
Dios está interesado a hacer el bien, sino que abarca sentimientos derivados
del amor. Es su bondad amorosa relacionada con la misericordia, la
benevolencia, el perdón, la verdad, la justicia y el juicio, la paz, la
fidelidad y la lealtad.
Es decir, cuando decimos: Dios es bueno, también
estamos diciendo:
·
Dios, es un Dios de misericordia.
·
Dios, es un Dios benevolente.
·
Dios, es un Dios de perdón.
·
Dios, es un Dios de verdad.
·
Dios, es un Dios de justicia.
·
Dios, es un Dios fiel.
·
Dios, es un Dios leal.
Es como si fuera la suma de su carácter y su
naturaleza. Es la gran diferencia entre bondad y bondad amorosa.
Su bondad amorosa la vemos manifestada en la
creación, en las criaturas, en Su Palabra y en su Hijo Jesucristo al enviarlo
cuando el hombre transgredió la ley, para que por su gracia y su generoso amor
se manifestara la salvación a todos los hombres. (Tito 2:11). Incluyó la misericordia y el juicio, pero la
misericordia triunfa. (Santiago 2:13).
Al conocer la bondad amorosa de Dios, debemos
alabarlo, debe llevarnos al arrepentimiento y a una decisión de crecer en
conocimiento y madurez espiritual.
Desde una perspectiva humana y según RAE,
“bueno”, entre otros significados es: Gustoso, apetecible, agradable,
divertido, placentero.
Meditemos en Gén.3: 1,6. (RVR1960)
Pero
la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios
había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Con que Dios os ha dicho: No comáis de
todo árbol del huerto? (2) Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de
los árboles del huerto podemos comer; (3) pero del fruto del árbol que está en
medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no
muráis. (4) Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis, (5) sino que
sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis
como Dios, sabiendo el bien y el mal. (6) Y vio la mujer que el árbol era bueno
para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la
sabiduría; y tomó de ese fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual
comió así con ella.
ü ¿Cómo vio Eva el árbol?
(v6): Bueno para comer, agradable a los ojos
y codiciable para alcanzar la sabiduría.
ü ¿Cuál fue el mandamiento que le dio Dios?
(V3): Que no comiera del fruto del árbol que
está en medio del huerto.
ü ¿De qué manera la serpiente hizo dudar a Eva de la bondad de
Dios?
(Vs1 y 4): ¿Con que Dios ha dicho: no comáis
de todo árbol del huerto? No moriréis.
Quizás Eva se preguntaría: ¿Por qué Dios quiere
privarnos de sabiduría y de una comida agradable?
Dios tiene un estándar mucho más alto que el de nosotros y
su propósito es que sus hijos desarrollen el carácter parecido al de Su Hijo.
Detrás de cada mandamiento está su amor y su bondad. Él
conoce las consecuencias de la desobediencia[N1] y quiere
apartarnos de decisiones equivocadas que traigan a nuestras vidas dolor,
problemas y sufrimientos y entonces ponemos en tela de juicio la bondad de
Dios, la cuestionamos, lo culpamos o culpamos a Satanás o a otras personas de
nuestros problemas o tribulaciones. Pero Dios siempre es bueno, sus propósitos
son buenos y por lo tanto él obra para bien. (Ro,8:28)
¿Por qué si Dios es bueno
permite que haya maldad en el mundo, o permite tantos desastres naturales?
Fuimos creados a imagen y semejanza de Dios
con libre albedrío. Decidimos cómo actuamos y tenemos la habilidad de tomar
decisiones. Si ignoramos a Dios y no obedecemos Su Palabra, si hacemos lo que
mejor nos parezca, eso se llama PECADO y como consecuencia llegan los
problemas. Entonces, el problema no es Dios, somos tú y yo, evadimos nuestra
responsabilidad y culpamos o dudamos de la bondad de Dios.
Cuando Dios hizo la creación, cada vez que
terminaba algo decía: “Y vio Dios que era bueno”. Cuando creó al hombre lo
bendijo y le dijo que sojuzgara, que gobernara, que dominara toda la tierra. (Gén.1:28). Pero cuando el hombre pecó, perdió toda autoridad y se la entregó a
Satanás.
Cristo entregó su vida para que esa autoridad
sea restaurada y así el hombre pueda actuar como Dios quiere.
¿Pero qué ha hecho el hombre con la autoridad que le dio Dios?
¿Por qué vemos sequías, inundaciones, hambre, etc?
Estamos experimentando las consecuencias del
calentamiento global causado por el hombre: olas de calor fuerte las cuales traen
como consecuencia el derretimiento del polo norte, este a su vez aumenta el
nivel del mar, el aumento del nivel del mar amenaza la supervivencia de la
flora y la fauna, aumenta la temperatura del mar produciendo huracanes más
peligrosos, los cuales destruyen ciudades, cultivos, producen enfermedades,
miseria, hambre, etc,etc. Dios hizo todo
perfecto, el hombre no supo manejar su autoridad.
Que la revelación sobrenatural de la
bondad de Dios se haga en nuestros corazones, para que nuestras actitudes y
acciones tengan una perspectiva de Dios correcta. En el nombre de Jesús, te lo
pedimos. Amén.
Bibliografía: Los atributos de Dios (Arthur Pink), Pastor
Charles Stanley, Bob Deffinbough. Versiones bíblicas RVR1960.
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