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DEVOCIONAL: “SANTIFICADO SEA TU NOMBRE” (8)

 




 

Cuando oramos “Santificado sea tu nombre”, estamos declarando nuestra más grande reverencia, que nuestro Dios no es cualquier Dios, Él sigue siendo santo y nada hay más santo que Él.

Y es tan importante santificar su nombre, que en los Diez Mandamientos se asegura que Su nombre aparezca en primer lugar para ser reconocido, No tengas ningún otro dios fuera de mí (Éxodo 20:3) y el Segundo no permite que se haga una semejanza de él, ni de cualquier cosa, para usarla en la adoración. (Éxodo 20:4). El Tercer mandamiento dice enfáticamente:

 No hagas mal uso del nombre del Señor tu Dios. El Señor no te dejará sin castigo si usas mal su nombre. Éxodo 20: 7.

La única razón de usar el nombre de Dios es para adorarlo. Si lo usamos de otra manera lo estamos haciendo en vano

Jesús nos enseña:

1.    Que antes de pedirle cualquier cosa que lo honremos, que lo adoremos.

2.   Que centremos nuestra oración y pensamientos en la declaración: Santificado sea tu nombre”. Cuando hacemos esto nos inclinamos a la humildad y reverencia ante el excelso y sublime ser que existe, a quien con confianza llamamos ahora “Papá”.

Oro para que el Espíritu de Gracia y oración haga que su nombre sea tan valioso y tan hermoso en nuestro corazones que podamos adorarlo. En el nombre de Jesús. Amén.

 

DIOS TE BENDICE

 

 

FUENTES:

Santificado sea tu nombre. Entrecristianos.com.

 Las citas bíblicas fueron tomadas de la versión Nueva Versión Internacional.

 

 

 

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