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DEVOCIONAL: “SEÑOR, ENSÉÑANOS A ORAR” (4)





 

Y porque ya somos hijos, Dios mandó el Espíritu de su Hijo a nuestros corazones; y el Espíritu clama: ¡Abbá! ¡Padre!

Gálatas 4: 6 (DHH)

Jesús decía que Dios era su propio Padre y por eso los judíos tenían aún más deseo de matarlo (Juan 5:18) y en su oración decía Abbá, Padre (Marcos 14:36).

Abbá, revela la paternidad, el misterio de Dios en Jesucristo. Dios es Padre de Jesús y Padre nuestro; por lo tanto, todos somos hermanos. (Mateo 6:9)

Abbá, es un significado personal, cercano, de confianza e intimidad.

 Jesús tenía una teología relacional, no una teología doctrinal. Para tener una relación con el Padre necesitamos tener la revelación sobrenatural de paternidad de Dios. Tener la revelación, si hemos experimentado un nuevo nacimiento, que el Espíritu de Cristo está en nuestros corazones y Él es quien clama: Abbá, Padre. Creer, que ese clamor procede del Espíritu en nosotros y da origen a la exclamación filial.

 

 

 

 

PARA MEDITAR:

1.  ¿A quién mandó Dios a los corazones de sus hijos?

2.  ¿Quién es el que clama Abbá Padre?

3.  ¿Qué significa Abbá Padre?

4.  ¿Qué necesito para tener una relación con Dios como Padre?

Oro, para que el Espíritu del Hijo produzca primeramente un nuevo nacimiento en nuestros corazones y nos de la revelación que Dios es nuestro Padre, que a través de Jesús podemos tenerla y que el mismo Espíritu es quien va a clamar Abbá Padre. En el nombre de Jesús, te damos gracias. Amén.

 

DIOS TE BENDICE.

 

 

 

Fuentes:

Citas bíblicas de la versión Dios habla hoy. Diccionario de Catequesis y Pedagogía religiosa.


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