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DEVOCIONAL: “ENSÉÑANOS A ORAR” (3)

 




 

Pero cuando se cumplió el tiempo, Dios envió a su Hijo, que nació de una mujer, sometida a la ley de Moisés, para rescatarnos a los que estábamos bajo esa ley y concedernos gozar de los derechos de hijos de Dios. Y porque ya somos sus hijos, Dios mandó el Espíritu de su Hijo a nuestros corazones; y el Espíritu clama: ¡Abbá! ¡Padre! Así pues, tú no eres esclavo, sino hijo de Dios; y por ser hijo suyo, es voluntad de Dios que seas también su heredero.

Gálatas 4:7 (DHH)

Dios envió a su Hijo para concedernos gozar de los derechos de ser sus hijos, de ser libres, de ser sus herederos. Envía a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo para que podamos clamar Papito, el significado de Abbá.

 

OREMOS:

Padre nuestro que estás en los cielos, te alabo porque enviaste a tu Hijo para darme libertad, para darme el privilegio de ser tu heredero. Te alabo porque también me diste el Espíritu de tu Hijo para que pueda llamarte Papito Dios. Te alabo, porque tú deseas que estrechemos una relación de amor. Revélame tu paternidad para poder reconocerte como mi Papá, no sentirme huérfano y poder adorarte. En el nombre de Jesús. Amén.

        

DIOS TE BENDICE

 

 

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