INTRODUCCIÓN:
Nunca antes habíamos escuchado
tanto acerca de la muerte. Todos los días anuncian aumento de casos de muerte,
Colombia en 24 horas más de 500, en India más de cinco mil, en Brasil, igual.
¡Es impresionante!
Y aunque el morir es un proceso
individual, es también un acontecimiento que nos afecta a aquellos con quienes
tenemos relación con quien se muere, evidenciando una dimensión social y
cultural.
¿Pero, qué piensas tú acerca de
la muerte? ¿Qué sentimientos te produce el pensar en la muerte? ¿Miedo?
¿Angustia? Que llegará, por lo tanto, hay que disfrutar la vida, que debo
prepararme, pero lo postergo o mejor es no pensar en la muerte.
Decía también a la multitud: Cuando
veis la nube que sale del poniente, luego decís: Agua viene; y así sucede. Y
cuando sopla el viento del sur, decís: Hará calor, y lo hace. ¡Hipócritas!
Sabéis distinguir el aspecto del cielo y de la tierra; ¿y cómo no distinguís
este tiempo? ¿Y por qué no juzgáis por vosotros mismos lo que es justo? Cuando
vayas al magistrado con tu adversario, procura en el camino arreglarte con él,
no sea que el juez te entregue al alguacil, y el alguacil te meta en la cárcel.
Te digo que no saldrás de allí, hasta que hallas pagado aún la última blanca.
Lucas
12: 54,59 (RVR)
La ocupación principal de los israelitas era la agricultura,
por lo tanto, dependían directamente del clima. Aprendieron cómo interpretar
las señales de la naturaleza.
Jesús los exhorta porque podían identificar el clima, pero
no sabían el tiempo espiritual que estaban viviendo, eran incapaces de
discernir qué período estaban viviendo. Y no solamente desconocían las
Escrituras, sino que él los remite a su propia conciencia para enseñarles quién
era él y que venía un acontecimiento más importante que el año de la cosecha, la
venida del Reino de Dios.
La profecía de Isaías 61: 1,2; se cumple en Lucas
4: 16,21, cuando él se levantó en la sinagoga a leer:
El
Espíritu del Señor está sobre mí. Por cuanto me ha ungido para dar buenas
nuevas a los pobres, me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a
pregonar libertad a los cautivos; a poner en libertad a los oprimidos; a
predicar el año agradable del Señor.
Los
que escucharon debían saber que estaban en el
Año agradable del Señor que habían
esperado por tanto tiempo. El día de la
salvación había llegado, pero ellos
no lo entendieron, solo sabían analizar cosas temporales, superficiales. Todas
las profecías habían sido muy evidentes en él, pero no lo discernieron.
Dos
mil años después, todavía estamos en el Año agradable del
Señor, todavía estamos en el tiempo de la gracia.
Todos
vamos camino al juicio. Si leemos nuevamente Isaías
61: 2 y lo comparamos con
Lucas 4: 16,21; notamos
que en Lucas se omite el “día de la
venganza”. Cristo
vino la primera vez como Cordero (Is.53: 4,6), pero la segunda vez vendrá para establecer su autoridad
y para juzgar. (Ap.1:7,8).
Vamos camino al
Juez y más vale arreglarse antes de llegar ante Él. Vamos a vivir para siempre:
en el cielo o en el infierno. La diferencia es ¿cómo vemos a Jesús? ¿Cómo
nuestro Salvador? ¿Cómo nuestro Juez?
Todos nosotros vamos a
comparecer ante el tribunal de Cristo para recibir lo que hayamos hecho, sea
bueno o sea malo (2Co.5: 10). El Padre le dio el juicio al Hijo. (Jn.5:22).
·
La venganza
del Señor aún no ha llegado.
·
Las puertas de los cielos todavía están
abiertas.
·
La puerta
angosta todavía está abierta.
·
Todavía
estamos en el año agradable del Señor.
·
Todavía
estamos en el tiempo de la gracia.
·
Es el tiempo
de arrepentirse. Dios es un Dios de paciencia, no quiere que ninguna perezca,
sino que todos procedamos al arrepentimiento. (2P.3:9)
·
Estamos
viviendo el tiempo de la paciencia de Dios. ¡Volvamos
a Él!
Que
el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, nos dé espíritu de
sabiduría y de revelación en el conocimiento de él. (Ef.1:17). En el nombre de Jesús. Amén.
DIOS
TE BENDICE.
Fuentes:
Todas las citas bíblicas son tomadas de la Biblia versión
Reina Valera. John Macarthur.
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