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ENSEÑANZA (3): EL PAN NUESTRO DE CADA DÍA, DÁNOSLO HOY.

El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.

“La provisión de Dios”.

Mateo 6: 11


Dios santifica su nombre, su reino viene y se hace su voluntad en la tierra como se hace en el cielo cuando nos da la provisión, perdona nuestros pecados y nos guarda. Son expresiones de su poder y su gracia.

Recordemos la primera condición o principio para reclamarle al Señor el pan nuestro de cada día: Confiar en él, deleitarnos en él, encomendarnos a él y esperar en él. (Salmos 37: 3,5 y 7). Y buscar primeramente su reino: (Mateo 6:33)

Segunda condición: Trabajar.

El capítulo 1 de Génesis, nos relata el trabajo que Dios hizo al crear los cielos y la tierra en 6 días y el 7° día descansó y evaluó su trabajo. (Gén.1: 31); (Gén.2:2,3)

Dios hizo al hombre a su imagen y semejanza y lo puso para que administrara, gobernara y asumiera una responsabilidad. (Gén.1:26,28) Lo puso en el Jardín del Edén para que lo cultivara y lo cuidara, es decir, debía sembrar y estar pendiente procurando para que todo estuviera en buen estado. Esto es trabajar. Y notemos que aún el hombre no había pecado.

La caída de Adán generó cambios en la naturaleza del trabajo del hombre. En respuesta al pecado, Dios pronunció varios juicios: (Gén.3: 17,19)

Dios maldijo la tierra, el trabajo empezó a ser difícil, implicando un reto, un agotamiento y una lucha. El resultado no sería siempre positivo, el campo o la tierra ahora producirá espinos y cardos. El trabajo duro y arduo no serán recompensados de la manera que el trabajador lo desea. El hombre ahora no comerá de los productos del jardín sino del campo. El jardín es símbolo de seguridad, de protección, de inocencia. El campo símbolo de espacio sin límites, sin protección y de mundanalidad.

El trabajo fue pervertido por el pecado, pero es un don de Dios y será restaurado cuando Cristo vuelva.

En el (Salmos 19:1,6), Dios se revela al mundo por su obra, por su trabajo. Así, la obra revela algo sobre el que hace el trabajo. Expone los rasgos de su carácter, motivaciones, habilidades, capacidades y personalidad subyacentes.

Jesús se refiere a esto en Mat. 7:15,20; cuando dijo que un árbol bueno da buenos frutos y un árbol malo da malos frutos.

 

El trabajo de los cristianos debe dar al mundo la imagen precisa de Dios en justicia, fidelidad y excelencia. Fuimos creados a su imagen y semejanza, por lo tanto, si comemos, bebemos o si hacemos cualquier cosa debe glorificar a Dios. (1 Co.10:31)

El trabajo fue pervertido por el pecado, pero es un don de Dios. Feliz tú, que honras al Señor y le eres obediente. Comerás del fruto de tu trabajo, serás feliz y te irá bien. (Sal.128:1,2) DHH.

Ética y Principios del trabajo:

·       Dedicarse a trabajar para conseguir la comida y el sustento. (2Tes.3: 6,12)

·       Trabajar como si fuera para el Señor y no para los hombres. (Col.3:23,24)

·       No descuidar a la familia porque el que lo hace niega la fe, (1 Tim.5:8)

·       No ser perezoso. (Pr.18:9)

Administrar con sabiduría:

·       Dios da más a los que tienen capacidad de administrar. (Mat.25: 14,15)

·       No aparentar lo que no somos. Cuando nos endeudamos para ser aceptados estamos mostrando ingratitud con lo que Dios nos ha dado.

 

Debemos contentarnos con lo que tenemos. (Ro.13:8); (Heb.13:5)

·       Hacer un presupuesto basado en los ingresos reales, no por fe. (Luc.14:28)

·       Ahorre: (Pr.21:20); (6:6,11).

·       Invierta sabiamente. (Mat.25: 15,18)

Que el Espíritu de Dios nos revele cada día más Su Palabra para que podamos tener sabiduría para ser administradores de todo lo que Él nos ha entregado y así podamos ser prosperados.

 



DIOS TE BENDICE

 

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