Ir al contenido principal

DEVOCIONAL: EL PAN NUESTRO DE CADA DÍA, DÁNOSLO HOY (34)




 


3.-Confía en Jehová, y haz el bien; y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad. 4.-Deléitate así mismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón. 5.- Encomienda a Jehová tu camino, y confía en él; y él hará.

Salmos 37: 3,5 (RVR)


Tres cualidades indispensables para vivir una vida plena en el Señor: confiar, deleitarse y encomendarse.

Después de haber confiado y deleitarnos en el Señor, si nos sentimos impotentes, entonces nos encomendamos a él.

Encomendar es encargar a alguien que haga algo o cuide de algo (Diccionario RAE).

Es entregarse, abandonarse, darse, es cuando uno no puede hacer nada, todo parece perdido, sin solución, sin recursos y entonces nos abandonamos en el Señor, le presentamos nuestra situación y por muy desesperados que estemos, descansamos en él.

Pongamos todas nuestras preocupaciones y ansiedades en las manos de Dios, porque él cuida de nosotros. (1P.5:7) NTV.

Es un desafío para mirar a Dios.

OREMOS:

Padre nuestro que estás en los cielos, santificamos tu nombre porque eres nuestra paz, nuestra fortaleza y nuestro descanso en tiempos de preocupación y escasez. Reconozco que eres mi proveedor y te doy gracias por el pan de cada día y por el pan que proveerás. Te encomiendo mis necesidades creyendo que tú cuidas de mí. En el nombre de Jesús. Amén.


 DIOS TE BENDICE

Comentarios

Entradas populares de este blog

DEVOCIONAL: MI POSICIÓN EN CRISTO (2)

br />   Nuestra vida cristiana opera desde los lugares celestiales, de arriba hacia abajo, tiene su origen en el cielo.  Lo que ocurre en los lugares celestiales se manifiesta o lo manifestamos aquí en la tierra.  Nuestra vida se manifiesta desde el cielo, una nueva vida; es la vida de Cristo. Cuando estábamos muertos espiritualmente estábamos en la tierra, ahora tenemos una nueva posición celestial que funciona por medio de la Fe. Tenemos un nuevo origen, una nueva ciudadanía (Fl.3:20 RVR.) Dios nos dio vida juntamente con Cristo y juntamente con él nos resucitó, y así mismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús. (Ef.2: 4,6 RVR) Esto lo podemos comparar con la televisión vía satélite:  Los canales hacen su programación, envían las señales a un Centro de emisión, la recibe un Satélite que está en el espacio, éste la envía a la tierra a una antena parabólica y de la antena parabólica llega la señal al televisor, a los teléfonos e inter...

DEVOCIONAL: SOY UN POEMA DE DIOS

  Dios en su Palabra dice que somos hechura suya, creación de Dios, que somos   creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas. (Efesios 2:10) RVR1960. BLS. La palabra “hechura”, según el diccionario significa “Manera en la que está hecha una cosa”, “Confeccionar”, “elaborar”, “dar forma”, “fabricar”. “Póiema”, es la palabra griega que se refiere a la obra creada por Dios. Es la raíz de nuestra palabra “Poema”, que nos insinúa algo artístico y no solo algo que ha sido escrito o compuesto como poema, sino también una obra de arte, una obra de artesanía que expresa la sabiduría y el propósito del autor. Tú y yo somos un poema de Dios, un póiema de la imaginación de Dios, hecho carne y espíritu. La palabra poema hace énfasis en Dios como Diseñador Maestro del universo y   su creación y en el creyente redimido como su nueva creación. Nosotros somos el poema de Dios, su obra de arte, creados de nuevo...

DEVOCIONAL: SOY LA SAL DE LA TIERRA

  ¿Quién no ha probado un plato en el que todo parece exquisito, pero…… falta sal? La sal es un elemento muy común y barato. Su uso, sin embargo, es fundamental en nuestra vida. Nuestro organismo necesita sal en proporciones adecuadas. En la cocina, la sal es indispensable, y lo era mucho más en la antigüedad cuando no existía los sistemas de refrigeración con lo que hoy contamos. Era usada como un eficaz medio de conservación de alimentos. Si por medio de algún mecanismo lográsemos “quitarle” a la sal su capacidad de salar la comida o de detener el proceso de corrupción de la carne, ese elemento, en lo que a nosotros respecta y al uso que le damos, dejaría de ser sal. Esto nos permite reflexionar en torno a las palabras de Jesús cuando dijo: “ Ustedes son la sal de la tierra, pero si la sal pierde su sabor, ¿cómo podría volver a ser salada? Ya no sirve para nada sino para ser tirada y pisada por la gente” Mateo 5: 13 PDT   ¿Qué significa que los discípulos ...