Ir al contenido principal

DEVOCIONAL: EL PECADO Y EL PERDÓN (45)





 

Había una vez un rey que decidió visitar un buque que contenía esclavos traídos de África, al entrar al mismo encontró a muchos esclavos atados con cadena y acercándose a ellos le preguntó a cada esclavo del buque una simple pregunta: ¿Por qué están encadenados? Uno de ellos respondió: “No sé, yo estaba en medio de una multitud cuando se cometió un crimen, pero soy inocente”. Le preguntó a otro que estaba a su lado, y tú, ¿por qué estás encadenado? “No lo sé, pero no soy culpable, soy víctima de falso testimonio”.

El rey procedió a preguntarle a cada hombre de los que estaban encadenados, y cada uno tenía una explicación del por qué era inocente.

Por último, se acercó a un pobre hombre cabizbajo que estaba en la parte de enfrente y le preguntó: Y tú, ¿porqué estás encadenado? Y mirándole con tristeza replicó: “Yo estoy aquí porque merezco estar aquí. He pecado contra Dios y contra mi rey, y ahora estoy pagando mi sentencia, porque reconozco que soy pecador”.

 

El rey quedó admirado y exclamó: “Entonces ¿qué estás haciendo aquí entre tantos hombres honestos? Y llamando a los guardias, dijo: déjalo ir, porque no debe vivir con tanta gente honesto. ¡Suéltenlo!

REFLEXIÓN:

No podremos ser bendecidos ni hallar la misericordia de Dios hasta que admitamos y confesemos nuestro pecado, entonces conoceremos el perdón de nuestro Rey y Señor.

Finalmente te confesé todos mis pecados y ya no intenté ocultar mi culpa. Me dije: Le confesaré mis rebeliones al Señor, ¡y tú me perdonaste! Toda mi culpa desapareció.

Salmos 32:5 NTV

OREMOS:

Señor, gracias por tu misericordia, tu amor y perdón. Gracias por tu Espíritu derramado en mi corazón. Acuérdate que él vive en mí para convencerme de pecado, para redargüirme y producir arrepentimiento. Te recuerda esta promesa para que no solo la desarrolles sino para que me hagas sensible a Su voz. En el nombre de Jesús. Amén.

 

DIOS TE BENDICE

 

Comentarios

Entradas populares de este blog

DEVOCIONAL: MI POSICIÓN EN CRISTO (2)

br />   Nuestra vida cristiana opera desde los lugares celestiales, de arriba hacia abajo, tiene su origen en el cielo.  Lo que ocurre en los lugares celestiales se manifiesta o lo manifestamos aquí en la tierra.  Nuestra vida se manifiesta desde el cielo, una nueva vida; es la vida de Cristo. Cuando estábamos muertos espiritualmente estábamos en la tierra, ahora tenemos una nueva posición celestial que funciona por medio de la Fe. Tenemos un nuevo origen, una nueva ciudadanía (Fl.3:20 RVR.) Dios nos dio vida juntamente con Cristo y juntamente con él nos resucitó, y así mismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús. (Ef.2: 4,6 RVR) Esto lo podemos comparar con la televisión vía satélite:  Los canales hacen su programación, envían las señales a un Centro de emisión, la recibe un Satélite que está en el espacio, éste la envía a la tierra a una antena parabólica y de la antena parabólica llega la señal al televisor, a los teléfonos e inter...

DEVOCIONAL: SOY LA SAL DE LA TIERRA

  ¿Quién no ha probado un plato en el que todo parece exquisito, pero…… falta sal? La sal es un elemento muy común y barato. Su uso, sin embargo, es fundamental en nuestra vida. Nuestro organismo necesita sal en proporciones adecuadas. En la cocina, la sal es indispensable, y lo era mucho más en la antigüedad cuando no existía los sistemas de refrigeración con lo que hoy contamos. Era usada como un eficaz medio de conservación de alimentos. Si por medio de algún mecanismo lográsemos “quitarle” a la sal su capacidad de salar la comida o de detener el proceso de corrupción de la carne, ese elemento, en lo que a nosotros respecta y al uso que le damos, dejaría de ser sal. Esto nos permite reflexionar en torno a las palabras de Jesús cuando dijo: “ Ustedes son la sal de la tierra, pero si la sal pierde su sabor, ¿cómo podría volver a ser salada? Ya no sirve para nada sino para ser tirada y pisada por la gente” Mateo 5: 13 PDT   ¿Qué significa que los discípulos ...

ENSEÑANZA: LA PREEMINENCIA DE DIOS: TUYO ES EL PODER (1)

CLICK AQUÍ PARA VER EL VIDEO   Porque tuyo es el  reino, y el poder, y la gloria por todos los siglos. Amén. Mateo 6: 13 La parte final de la oración, inicia con la conjunción "porque", la cual indica la causa o la explicación de lo dicho anteriormente. Es decir, después de dirigirnos al Padre, de alabarlo, de exaltar y santificar su nombre, de entregarles nuestras vidas para que su reino venga a nosotros y pueda hacer su voluntad, después de hacerle las seis peticiones; cerramos con la razón por las que nos acercamos a él: hacemos un acto de adoración, una confesión de fe, un reconocimiento al único soberano Dios del cielo y de la tierra. Al entender esta declaración nos convierte en vencedores y nos dará la convicción que el poder divino al final se impondrá y triunfará sobre todo poder espiritual y humano tanto en el cielo como en la tierra. El poder de Dios es uno de sus atributos, es la facultad por la cual él puede hacer que se cumpla todo lo que él quiere, todo lo que...