Ir al contenido principal

DEVOCIONAL: EL PAN NUESTRO DE CADA DÍA, DÁNOSLO HOY (33)




 


3.-Confía en Jehová, y haz el bien; y habitarás en la tierra, y te apacentará la verdad. 4.-Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón.

Salmos 37: 3,4

Ayer aprendimos que para ser prosperados debemos primero confiar en el Señor, tener fe fundamentada en la salvación que nos dio a través de Cristo, demostrar esa fe con buenas obras y entonces nos apacentará la verdad.

Hoy nos dice La Palabra, que también nos deleitemos en el Señor y él nos concederá las peticiones de nuestro corazón.

¿Cómo podemos deleitarnos en el Señor?

Deleitarse según el Diccionario RAE es placer de ánimo, placer sensual. Podemos deleitarnos en una comida, sentarse a la orilla del mar o escuchando música.

En hebreo, en el antiguo testamento hay varias palabras que se traducen como deleite:

ü chapets, que significa algo muy valioso o que se inclina a hacer algo. (Sal.1:2); (Sal.40:8)-

ü Anag, que significa “ser suave o flexible”. (Sal.37:4)

Al unir estos significados podemos concluir que cuando uno se deleita en La Palabra de Dios, la valoramos de tal manera que nuestro corazón y nuestra mente se inclina a tener un corazón flexible para vivirla, para buscarla más, para manifestar a Cristo a través de ella haciendo el bien a los demás y de esa forma ser prosperados.

Deleitarse en el Señor no solo abarca nuestros sentidos y emociones, es algo más intenso, más profundo que nos conecta a la Confianza en el Señor.

Somos tentados a enfocarnos en nosotros mismos. Deleitarnos en el Señor es perder de vista lo que queremos para anhelar lo que él desea: confiar en lo que hizo por nosotros en la cruz del Calvario, demostrar nuestra fe con obras y ser fieles. Entonces seremos apacentados de la verdad, seremos prosperados y él concederá las peticiones de nuestro corazón.

Cuando digamos: “el pan nuestro de cada día, dánoslo hoy”, es porque hemos aceptado a Cristo como el Señor y el Salvador de nuestras vidas, demostramos la fe con buenas obras, nos deleitamos en Su Palabra y entonces él cumple sus promesas: seremos prosperados, apacentados por Su Palabra y concederá las peticiones de nuestro corazón.

Es un desafío para mirar a Dios.


DIOS TE BENDICE

Comentarios

Entradas populares de este blog

DEVOCIONAL: MI POSICIÓN EN CRISTO (2)

br />   Nuestra vida cristiana opera desde los lugares celestiales, de arriba hacia abajo, tiene su origen en el cielo.  Lo que ocurre en los lugares celestiales se manifiesta o lo manifestamos aquí en la tierra.  Nuestra vida se manifiesta desde el cielo, una nueva vida; es la vida de Cristo. Cuando estábamos muertos espiritualmente estábamos en la tierra, ahora tenemos una nueva posición celestial que funciona por medio de la Fe. Tenemos un nuevo origen, una nueva ciudadanía (Fl.3:20 RVR.) Dios nos dio vida juntamente con Cristo y juntamente con él nos resucitó, y así mismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús. (Ef.2: 4,6 RVR) Esto lo podemos comparar con la televisión vía satélite:  Los canales hacen su programación, envían las señales a un Centro de emisión, la recibe un Satélite que está en el espacio, éste la envía a la tierra a una antena parabólica y de la antena parabólica llega la señal al televisor, a los teléfonos e inter...

DEVOCIONAL: SOY UN POEMA DE DIOS

  Dios en su Palabra dice que somos hechura suya, creación de Dios, que somos   creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas. (Efesios 2:10) RVR1960. BLS. La palabra “hechura”, según el diccionario significa “Manera en la que está hecha una cosa”, “Confeccionar”, “elaborar”, “dar forma”, “fabricar”. “Póiema”, es la palabra griega que se refiere a la obra creada por Dios. Es la raíz de nuestra palabra “Poema”, que nos insinúa algo artístico y no solo algo que ha sido escrito o compuesto como poema, sino también una obra de arte, una obra de artesanía que expresa la sabiduría y el propósito del autor. Tú y yo somos un poema de Dios, un póiema de la imaginación de Dios, hecho carne y espíritu. La palabra poema hace énfasis en Dios como Diseñador Maestro del universo y   su creación y en el creyente redimido como su nueva creación. Nosotros somos el poema de Dios, su obra de arte, creados de nuevo...

DEVOCIONAL: SOY LA SAL DE LA TIERRA

  ¿Quién no ha probado un plato en el que todo parece exquisito, pero…… falta sal? La sal es un elemento muy común y barato. Su uso, sin embargo, es fundamental en nuestra vida. Nuestro organismo necesita sal en proporciones adecuadas. En la cocina, la sal es indispensable, y lo era mucho más en la antigüedad cuando no existía los sistemas de refrigeración con lo que hoy contamos. Era usada como un eficaz medio de conservación de alimentos. Si por medio de algún mecanismo lográsemos “quitarle” a la sal su capacidad de salar la comida o de detener el proceso de corrupción de la carne, ese elemento, en lo que a nosotros respecta y al uso que le damos, dejaría de ser sal. Esto nos permite reflexionar en torno a las palabras de Jesús cuando dijo: “ Ustedes son la sal de la tierra, pero si la sal pierde su sabor, ¿cómo podría volver a ser salada? Ya no sirve para nada sino para ser tirada y pisada por la gente” Mateo 5: 13 PDT   ¿Qué significa que los discípulos ...