Ir al contenido principal

DEVOCIONAL: PRIMERA LEY DE LA COSECHA (2)

 RECOGEMOS MUCHO DE LO QUE NO HEMOS SEMBRAD

La cizaña difícilmente se reconoce cuando está creciendo junto con el trigo, aparte que tiende a enrollarse del verdadero trigo de tal forma que si no se tiene cuidado puede arrancarse junto con el trigo. No es hasta que el trigo crece que se puede diferenciar de la cizaña.
El trigo produce granos que son utilizados para hacer pan, pero la cizaña es estéril, solo produce un 10% de granos que son de color negro y si se comen tienen un sabor amargo, da náuseas y vómitos, y si se consume en grandes cantidades produce la muerte ya que es venenosa.
En nuestros corazones han sembrado cizaña consciente  o inconscientemente otras personas y de ella hemos recogido.
Cristo es quien siembra la buena semilla.

Pero, ¿Cómo diferenciar la buena semilla de la cizaña?
La Palabra de Dios es poderosa y tiene más filo que cualquier espada de dos filos, penetra tan profundo que divide el alma y el espíritu, las coyunturas y los huesos, y juzga los pensamientos y sentimientos de nuestro corazón. (Hebreos 4:12 PDT).
Es nuestra responsabilidad arrancarla con la ayuda del Espíritu de Dios.

REFLEXIÓN: 
¿He logrado con la ayuda del Señor y Su Palabra, identificar cizañas en mi corazón?
¿He logrado identificar los efectos que ha producido en mi vida física, espiritual, emocional, familiar?
¿Qué decisión tomaré?

OREMOS:
Señor, gracias porque solo en ti puedo experimentar la verdadera libertad en todas las áreas de mi vida, gracias por tu Palabra que puede llegar hasta lo más profundo de mi ser para mostrarme lo que a ti no te agrada. Pero necesito tu revelación para desarrollar santidad y arrancar toda cizaña que me está haciendo daño. Gracias, en el nombre de Jesús. Amén.

DIOS TE BENDICE.







Comentarios

Entradas populares de este blog

DEVOCIONAL: MI POSICIÓN EN CRISTO (2)

br />   Nuestra vida cristiana opera desde los lugares celestiales, de arriba hacia abajo, tiene su origen en el cielo.  Lo que ocurre en los lugares celestiales se manifiesta o lo manifestamos aquí en la tierra.  Nuestra vida se manifiesta desde el cielo, una nueva vida; es la vida de Cristo. Cuando estábamos muertos espiritualmente estábamos en la tierra, ahora tenemos una nueva posición celestial que funciona por medio de la Fe. Tenemos un nuevo origen, una nueva ciudadanía (Fl.3:20 RVR.) Dios nos dio vida juntamente con Cristo y juntamente con él nos resucitó, y así mismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús. (Ef.2: 4,6 RVR) Esto lo podemos comparar con la televisión vía satélite:  Los canales hacen su programación, envían las señales a un Centro de emisión, la recibe un Satélite que está en el espacio, éste la envía a la tierra a una antena parabólica y de la antena parabólica llega la señal al televisor, a los teléfonos e inter...

DEVOCIONAL: SOY UN POEMA DE DIOS

  Dios en su Palabra dice que somos hechura suya, creación de Dios, que somos   creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas. (Efesios 2:10) RVR1960. BLS. La palabra “hechura”, según el diccionario significa “Manera en la que está hecha una cosa”, “Confeccionar”, “elaborar”, “dar forma”, “fabricar”. “Póiema”, es la palabra griega que se refiere a la obra creada por Dios. Es la raíz de nuestra palabra “Poema”, que nos insinúa algo artístico y no solo algo que ha sido escrito o compuesto como poema, sino también una obra de arte, una obra de artesanía que expresa la sabiduría y el propósito del autor. Tú y yo somos un poema de Dios, un póiema de la imaginación de Dios, hecho carne y espíritu. La palabra poema hace énfasis en Dios como Diseñador Maestro del universo y   su creación y en el creyente redimido como su nueva creación. Nosotros somos el poema de Dios, su obra de arte, creados de nuevo...

DEVOCIONAL: SOY LA SAL DE LA TIERRA

  ¿Quién no ha probado un plato en el que todo parece exquisito, pero…… falta sal? La sal es un elemento muy común y barato. Su uso, sin embargo, es fundamental en nuestra vida. Nuestro organismo necesita sal en proporciones adecuadas. En la cocina, la sal es indispensable, y lo era mucho más en la antigüedad cuando no existía los sistemas de refrigeración con lo que hoy contamos. Era usada como un eficaz medio de conservación de alimentos. Si por medio de algún mecanismo lográsemos “quitarle” a la sal su capacidad de salar la comida o de detener el proceso de corrupción de la carne, ese elemento, en lo que a nosotros respecta y al uso que le damos, dejaría de ser sal. Esto nos permite reflexionar en torno a las palabras de Jesús cuando dijo: “ Ustedes son la sal de la tierra, pero si la sal pierde su sabor, ¿cómo podría volver a ser salada? Ya no sirve para nada sino para ser tirada y pisada por la gente” Mateo 5: 13 PDT   ¿Qué significa que los discípulos ...