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DEVOCIONAL: MÁS DULCE QUE LA MIEL



 

Los beneficios de la miel son conocidos desde hace miles de años. Civilizaciones como los romanos, griegos, egipcios, entre otros, usaban la miel por su valor nutritivo y medicinal. Hoy la medicina moderna ha maximizado esa realidad porque ahora se conoce mucho más la miel y se ha comprobado que como alimento es una gran fuente energética y nutritiva.

Es interesante conocer que algunos grupos étnicos judíos daban al niño un bocado de miel cuando empezaban a estudiar La Torá, simbolizando la dulzura de la instrucción.

El salmista David recurre a una figura poética para expresar el placer que encuentra en La Palabra de Dios. Un placer más grande que el de alguien que disfruta la miel: “¡Qué dulces son a mi paladar tus palabras! Son más dulces que la miel. (Salmos 119: 103).

¿Por qué comparar la Palabra con la miel y ponerla por encima de ella?

·         Porque la miel resulta irresistible y así de irresistible, era para él La Palabra de Dios.

·         Porque la miel constituye un alimento y así era para el rey David.

·         La miel es una figura que representa la riqueza espiritual de Dios, provee inteligencia y sabiduría y como consecuencia un mejor camino.

 

La Palabra de Dios debe ser como un dulce que nos apasione. Si eres lector, puedes disfrutarla, si no lo eres, haz de educarte para que te guste y te apasione. En ella está la vida eterna, da testimonio de Cristo y están escondidos los tesoros de Su sabiduría y Su conocimiento.

REFLEXIÓN:

¿Qué actitud tomaré de ahora en adelante para escuchar y meditar en La Palabra de Dios?

OREMOS:

Señor, perdóname si he sentido aburrimiento, fastidio o apatía por Tu Palabra. Revélame que solo en ella puedo encontrar sabiduría, lecciones de vida y lo más importante, vida eterna. Gracias por enseñarme, en el nombre de Jesús. Amén.

 

¡DIOS TE BENDICE!

(Apuntes tomados de los Pastores Porfirio Flores y Pablo Horma). Biblia NTV.


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