La palabra griega para
ungir significa “untar o frotar con aceite” y por implicación consagrar para un
oficio o servicio religioso.
En tiempos bíblicos los
hebreos ungían ceremonialmente con aceite a sus gobernantes ratificando con
esto que era un escogido o para significar la bendición de Dios o el llamado de
Dios a la vida de esa persona. Era ungida con un propósito especial: para ser
un rey, un gobernante, un profeta, un sacerdote, etc ; para poder cumplir con
su misión.
Jesús antes de iniciar su
misión pública fue ungido por Dios por medio de su Espíritu Santo para anunciar
y extender el reino de Dios. Ahora todos los nacidos de nuevo somos ungidos,
escogidos para un propósito específico: promover el reino de Dios. (2co.1:21)
La unción no solo es para
algunos líderes espirituales, es para todos. La unción nos capacita para
proclamar el mensaje de Cristo a otras personas, nos capacita para cumplir la
misión, nos selló y nos ungió como propiedad suya, puso su Espíritu Santo en
nuestros corazones para que nos acompañe siempre.
REFLEXIÓN:
Ø ¿Crees que
eres un escogido de Dios?
Ø ¿Crees que
eres un ungido de Dios?
Ø Explica tus
respuestas.
ORACIÓN:
Gracias Padre por elegirme para
cumplir una misión en este mundo. Gracias porque me ungiste con tu Santo
Espíritu para capacitarme. Que tu inteligencia esté sobre mi para poder
comprenderlo. En el nombre de Jesús. Amén.
¡DIOS TE
BENDICE!
Comentarios
Publicar un comentario