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DEVOCIONAL: “EL PLAN DE DIOS PARA LA FAMILIA” (5)

 



La mujer que tiene la oportunidad en la vida de ser madre goza de un gran privilegio. De importancia crucial es, pues, que la mujer sea consciente que el honor de dar vida a otro ser humano proviene directamente de Dios.

La Biblia resalta muchas mujeres valientes, abnegadas, humildes y de fe. Entre todas resalta a María, Dios puso sus ojos en ella para cumplir el más grandioso de los planes jamás ideado por Él: la redención de la raza humana.

Esta joven hebrea por supuesto que reunía muchas cualidades hermosas, aunque sin que la idolatremos podemos imitarla como el mayor modelo y ejemplo de madre.

Demostró sumisión completa al plan divino, obediente al punto de no detenerse a pensar lo que afectaría su reputación. Si en este tiempo María hubiese salido embarazada siendo soltera, hubiera sido un caso entre tantos. Pero en su época, era considerado como un delito digno de muerte, llevando lo que parecía el fruto de la fornicación y más al estar desposada con José.

No obstante, al recibir el mensaje del ángel Gabriel dijo: “Hágase conmigo conforme a tu Palabra”. (Lucas 1:38). Ella aceptó el reto, entendió que ser la madre del Mesías, le haría una mujer bienaventurada entre todas las generaciones.

Debemos ver a nuestros hijos como una bendición de Dios, que podamos proporcionarle el calor del hogar, demostrarle nuestro amor con palabras, hechos y acciones y ser conscientes del privilegio y honor que el Señor nos ha dado de dar vida a otro ser humano.

La fe de María vino por el conocimiento que tenía de La Palabra, el Magnificat (Lucas 1: 46,56) delata el profundo conocimiento que tenía tanto de su condición espiritual como el de las Escrituras. Esto la ayudó a entender la profecía del ángel y a desbordarse en adoración a Dios.

REFLEXIÓN:

·        ¿Qué tanto conocemos La Palabra de Dios?

·        ¿Cómo vemos a nuestros hijos?

Las reacciones que tenemos por las circunstancias evalúan la percepción que tenemos de nuestros hijos y el nivel de adoración a Dios.

Oro, para que decidamos cada vez más conocer La Palabra, y que seamos conscientes del gran privilegio que Dios nos ha dado.

 

DIOS BENDIGA A NUESTROS HIJOS





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