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SÉPTIMA LEY DE LA SIEMBRA Y LA COSECHA (4)

NO PODEMOS HACER NADA POR LA COSECHA ANTERIOR, PERO SÍ POR LA QUE SEMBRAMOS HOY.


Yo soy la vid verdadera y mi Padre es el que la cuida. Él corta todas mis ramas que no dan fruto. Poda y limpia cada rama que da fruto para que así produzca más. Permanezcan en mí y yo permaneceré en ustedes. Ninguna rama puede dar fruto si está sola, sino que tiene que estar unida a la vid. Igual sucede con ustedes, no pueden dar fruto si no se quedan en mí. (Juan 15: 1,4 PDT)

¿Cómo permanecer en el Señor para dar frutos?

Si reconocemos que Jesús es el Hijo de Dios, permaneceremos en Dios y en Él en nosotros (1 Juan 4: 15); si mantenemos la enseñanza y somos fieles a ellas, permaneceremos en el Señor (Juan 15:7).

Y si permanecemos en el Señor, daremos frutos de su Espíritu porque estaremos unidos a Él y recogeremos una buena y completa cosecha.

OREMOS:

Gracias Señor porque eres un Dios fiel y justo para perdonar mis pecados y limpiarme de toda maldad, gracias porque eres un Dios de oportunidades, gracias porque puedo tener de ti también tu misericordia por la mala siembra que cultivé y por lo que ahora estoy recogiendo. Gracias porque puedo empezar de nuevo creyendo que tus leyes y principios se cumplirán a mi favor. En el nombre de Jesús. Amén.

REFLEXIÓN:

¿Empezaré a sembrar una buena, nueva y completa cosecha Hoy?

DIOS TE BENDICE.





 

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