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ENSEÑANZA: VENGA TU REINO (3)



 


 

¿Alguna vez preparaste una fiesta y nadie llegó? O sucedió, que los que llegaron, ¿solo llegaron por un momento porque tenían algo que hacer? ¡Debe ser una desilusión muy grande!

Leamos algo similar en Mateo 22:1,14 - La Parábola de la fiesta de bodas.

Respondiendo Jesús, les volvió a hablar en parábolas, diciendo:

2-El reino de los cielos es semejante a un rey que hizo fiesta de bodas a su hijo; y 3- envió a sus siervos a llamar a los convidados a las bodas; más estos no quisieron venir. 4- Volvió a enviar otros siervos, diciendo: Decid a los convidados: He aquí, he preparado mi comida; mis toros y animales engordados han sido muertos, y todo está dispuesto; venid a las bodas. 5- Mas ellos, sin hacer caso, se fueron, uno a su labranza, y otro a sus negocios; 6- y otros, tomando a los siervos, los afrentaron y los mataron. 7- Al oírlo el rey, se enojó; y enviando sus ejércitos, destruyó a aquellos homicidas, y quemó su ciudad. 8- Entonces dijo a sus siervos: Las bodas a la verdad están preparadas; mas los que fueron convidados no son dignos. 9- Id, pues, a la salida de los caminos, y llamad a las bodas a cuantos halléis. 10- Y saliendo los siervos por los caminos, juntaron a todos los que hallaron, juntamente malos y buenos; y las bodas fueron llenas de convidados. 11- Y entró el rey para ver a los convidados, y vio allí a un hombre que no estaba vestido de boda. 12- Y le dijo: Amigo, ¿cómo entraste aquí, sin estar vestido de boda? Más él enmudeció. 13- Entonces el rey dijo a los que servían: Atadle de pies y manos, y echadle en las tinieblas de afuera, allí será el lloro y el crujir de dientes. 14- Porque muchos son llamados, y pocos escogidos.

Observemos que en la parábola hay tres invitaciones:

En la primera invitación (v3) la rechazaron sin razón lógica.

En la segunda invitación (vs 4,7), el rey hizo la invitación más atractiva y también la rechazaron porque estaban ocupados, además, trataron mal a los mensajeros y hasta los mataron.

En la tercera invitación (vs 8, 10) la hace abierta. Él estaba decidido a no tener el salón de banquete vacío.

Pero había un hombre que no estaba vestido de boda. ¿Por qué?

Existe una tradición que afirma que cuando los reyes hacían grandes banquetes e invitaban, las personas recibían de parte del rey una vestimenta especial que tenía que ser usada el día que asistieran a la fiesta, de esta forma cuando asistían a la fiesta iban vestida para la ocasión con la vestimenta adecuada que los identificaba como invitados especiales. Esto nos ejemplifica perfectamente lo que está pasando aquí. Es obvio, que la vestimenta de este hombre lo delataba.

“Él vino porque fue invitado, pero no tenía ninguna intención de honrar al hijo del rey, él solo estaba dispuesto a comer todas las cosas buenas puestas delante de él, pero en su corazón no había amor ni por el rey ni por el hijo del rey” (Spurgeon).

Además, vestirse de manera inapropiada en una fiesta, demuestra falta de respeto por el anfitrión.

Esta historia es simbólica, pero la invitación es real, es un llamado a ser parte del reino de Dios.

Todos hemos sido llamados a la fiesta del Rey. ¿Hemos aceptado realmente la invitación? ¿Estamos tan ocupados en nuestros asuntos como para no atender la invitación?

Pero Dios muestra su amor y su misericordia enviando a los mensajeros para hacer la tercera invitación. Sin embargo, aquí encontramos una relación entre el reino de Dios y el juicio. Si no nos ponemos el vestido de la salvación no podremos entrar al reino de Dios. (Is.61:10); (Ap.21:2).

El reino de Dios tiene un gran precio: el sufrimiento y la muerte de Jesús. El reino de Dios es salvación y está en medio de nosotros. El reino de Dios comienza con una invitación que incluye arrepentimiento, y un nuevo nacimiento. (Juan 3:3) Una decisión y un compromiso de participar en el programa de Dios.

El reino de Dios debemos valorarlo y esforzarnos para entrar en él. (Luc.16:16).  Y que sea nuestra prioridad. (Mt.6:13). Esto nos lleva a tener compromiso con el programa de Dios, ser instrumentos de salvación para traer a otros a su reino.

¿Cómo viene el reino de Dios?

·        Con el evangelismo, orar por conversiones y arrepentimiento. Recordemos que el reino de Dios es salvación, es el programa de Dios centrado en Jesucristo.

En el V14 de la parábola encontramos dos grupos de personas: los llamados y los escogidos.

Los llamados escuchan La Palabra, oran, ayunan, buscan milagros para sí mismos y no tienen ningún compromiso con el programa de Dios. (Mt.7:21).

Los escogidos, obedecen La Palabra, provocan milagros para darle la gloria a Dios, responden al llamado de forma generosa y reciben a Cristo como Salvador y Señor.

La invitación está abierta, tú y yo decidimos y elegimos si tomamos el llamado en serio o si somos indiferentes a la invitación para entrar en el reino de Dios. Pero habrá un juicio para los que la rechazan, (Mat. 22: 11,13)

Jesús volverá para que la consumación del programa de Dios se cumpla y esto sucederá cuando venga a gobernar como rey a establecer su gobierno y autoridad.

¡Preparémonos!

 

DIOS TE BENDICE

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuentes:

Las citas bíblicas fueron tomadas de la Biblia versión Reina Valera. Comentario bíblico de David Gusik. El poder de la oración (John Macarthur).

 

 

 

 

 

 

 

 

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