20-Los
fariseos le preguntaron a Jesús cuándo iba a venir el reino de Dios, y él le
respondió: 21-La venida del reino de Dios no se puede
someter a cálculos. 22- No van a decir: “Mírelo acá! ¡Mírenlo allá! Dense
cuenta de que el reino de Dios está entre ustedes.
Lucas
17: 20,22
Los
fariseos no tenían el discernimiento espiritual necesario para poder entender
que el mensaje del reino de Dios estaba a su alcance, que ellos podían
recibirlo. Estos líderes religiosos espiritualmente estaban ciegos, no pudieron
reconocer a Jesús como el representante divino de este reino, como la
personificación del reino de Dios.
El
reino de Dios es una realidad espiritual, está a nuestra disposición porque es
un don de Dios.
Cuando
decidimos aceptar a Jesús como nuestro Salvador y Señor, su Espíritu produce en
nosotros un nuevo nacimiento, el cual nos permite ver el reino de Dios (Juan 3:3), nos ayuda a hacer
la voluntad del Padre y nos da la capacidad de vivir por sus leyes. (Mateo 7:21)
Recordemos:
nuestro Padre en su bondad, ha decidido darnos el reino. (Lucas 12:32).
¿Por
qué no aceptarlo?
ORO para
que el Espíritu de Dios produzca en nosotros un nuevo nacimiento y así podamos
ver el reino de Dios. En el nombre de Jesús. Amén.
DIOS TE BENDICE.
FUENTES: Las citas bíblicas
fueron tomadas de la Biblia Nueva Traducción Viviente.
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