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DEVOCIONAL: EL PAN NUESTRO DE CADA DÍA, DÁNOSLO HOY (28)


 




¡Bendito seas por siempre, Señor, Dios de Israel y Padre nuestro!       Señor, sólo a ti te corresponden la grandeza y el poder, la gloria, el esplendor y el honor. Porque a ti te pertenece todo lo que existe en el cielo y en la tierra. Tú, Señor, eres el único soberano y tuyo es el reino. La riqueza y el honor provienen de ti; tú lo gobiernas todo. Tienes en tus manos el poder y la fuerza. También está en tus manos el poder decidir a quién hacer grande y poderoso. Dios nuestro, ahora te damos gracias y alabamos tu santo nombre.

1Crónicas 29: 10,13 (PDT)


Dios es la fuente de todo, él es el dueño de todo, todo le pertenece a él porque él lo creó, Dios tiene el control de todo.

Tendemos a pensar que proveemos para nosotros mismos, pero no somos dueños de nada. 

Reconozcamos que él todos los días está activo para sustentar el mundo de tal manera que sustenta nuestras necesidades físicas. Agradezcámosle como el Dador de nuestras necesidades para que su nombre sea exaltado.

 

 

REFLEXIÓN:

¿Cuándo fue la última vez que le diste gracias a Dios por el alimento diario? ¿Por el vestido? ¿Por tu trabajo? ¿Por todo lo que tienes?

OREMOS:

Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre porque solo a ti te corresponden la grandeza, y el poder, la gloria, el esplendor y el honor. Santificado sea tu nombre porque eres el dueño de todo lo que existe en el cielo y en la tierra, eres la fuente de todo, tú lo controlas todo, eres el Dador de mis necesidades físicas. Te alabo, te exalto y te doy gracias por ser mi proveedor. Perdóname por no reconocer que todo lo que tengo es porque a ti te ha placido dármelo. Te reconozco como mi Señor y mi Salvador. En el nombre de Jesús. Amén.

 

DIOS TE BENDICE

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