CLICK AQUÍ PARA VER EL VIDEO
Y nos metas en tentación, más líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.
Mateo 6: 13 RVR.
Recordemos el bosquejo del Padre nuestro:
- Padre nuestro que estás en los cielos: La paternidad de Dios.
- Santificado sea tu nombre: La prioridad de Dios.
- Venga tu reino: El programa de Dios.
- Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra: El propósito de Dios.
- El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy: La provisión de Dios.
- Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores: El perdón de Dios.
- Y no nos metas en tentación, más líbranos del mal: La protección de Dios.
- Porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos: La preeminencia de Dios.
Pasamos de la necesidad física a la necesidad espiritual: Y no nos metas en tentación, más líbranos del mal. No solo necesitamos el perdón, sino la preservación, la protección para no seguir pecando. Es un clamor para ser librados del pecado. Un nacido de nuevo busca la santificación.
Pero, ¿ puede un Dios santo y puro llevarnos a la tentación? ¿Tenemos que pedir esto?
Para entender esta verdad teológica, es importante conocer el significado de la palabra "tentación" desde el punto de vista griego y hebreo.
En Santiago 1: 13 RVR, "tentado" es la traducción de la palabra griega "Peirasmos", que significa "probado".
En Santiago 1: 2 y 12 RVR, es "Peirazo".
Ambas provienen de la misma raiz y se refieren a "evaluar, examinar, poner a prueba".
Ser probado por el sufrimiento externo causado por el entorno es una "Prueba". (V.2). Mientras que ser probado por la seducción interna de la concupiscencia es una tentación. (V.14)
En el V.13, el tentador es el diablo, NO Dios. (Mt.4: 1,3).
Hay tres clases de tentaciones:
- La que viene de nuestra concupiscencia (Stgo 1: 14)
- La que viene por causa del maligno (1Jn.2:16)
- La que es permitida por Dios para probarnos. (Dt.8:1,2); (Jer.20:12) RVR
"No nos metas en una prueba que no podamos soportar", "líbranos de cualquier prueba que pueda llevarnos a la maldad".
Una prueba tiene la posibilidad de "pasar" o "reprobar"; tener "éxito" o "no tener éxito".
Cuando hay una prueba existe la posibilidad de ser convertida en una tentación. La prueba puede convertirse en tentación y Dios la permite para probarnos, para saber lo que hay en nuestro corazón; pero si la percibimos a través de La Palabra, Satanás apela a nuestra concupiscencia la convierte en tentación, nos seduce, nos atrae al pecado. (Stg.1: 14,15 RVR).
Ejemplos: Me despiden del trabajo. ¿Cómo lo voy a enfrentarlo? Es una prueba donde voy a hacer probado o reprobado.
Si estoy gozoso: Aprobado.
Pero Satanás puede apelar a mi concupiscencia y seducirme a hablar mal del jefe, tomar venganza, amargarme, etc.
Igual puede suceder en una prueba financiera, por enfermedad, familiar (disgusto con mi esposo (a)) o una calamidad.
Una tentación: Estamos navegando en internet con propósitos de estudio e investigación. Si soy seducido a pecar me voy a otra página y soy reprobado.
¿Qué podemos hacer para se aprobado en las pruebas?
- Someternos a Dios; resistir al diablo y él huirá de nosotros" (Stgo 4: 7 RVR)
Someternos a Dios es colocarnos por debajo de su señorío, vivir bajo los principios bíblicos, Su Palabra.
En las pruebas debemos ordenar los principios según los principios de Dios y es así como nos sometemos a Dios y entonces el diablo huirá de nosotros.
- Velar y orar : Mateo 26:41 RVR: Podemos orar, pero si no sometemos los pensamientos, actitudes, nuestro hablar, obras a la Palabra de Dios; no funciona.
ORACIÓN:
Padre, santificado sea tu nombre por tu fidelidad, por tus fuerzas, porque aunque seamos probados para enseñarnos humildad y saber lo que hay en nuestros corazones tú no permitirás que la prueba sea mayor de lo que podamos soportar. Gracias porque nos mostrarás la salida para poder resistir. Pero danos discernimiento y sabiduría para percibirla a través de Tu Palabra y no darle la oportunidad a Satanás de seducirnos por nuestra concupiscencia para pecar contra ti.
Por tu presencia en nuestras vidas y por el conocimiento de tu Palabra, podemos someter nuestros pensamientos, actitudes, nuestro modo de hablar y comportamiento a tus principios bíblicos para que Satanás huya de nosotros.
Perdónanos por las veces que nos hemos dejado seducir. Y te pedimos que nos libre de cualquier prueba que no podamos resistir. Gracias por enseñarnos a no confiar en nosotros mismos y guardarnos para no seguir pecando. En el nombre de Jesús. Amén.
DIOS TE BENDICE.

Comentarios
Publicar un comentario