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EL PECADO Y EL PERDÓN (68)



 

Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores.14.- Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará  también a vosotros  nuestro Padre celestial; 15.- más si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.

Mateo 6: 12; 14 y 15 RVR

Hemos aprendido acerca de esta petición,  y la importancia de  aplicarla a nuestras vidas para tener una relación con Dios tanto aquí en la tierra como en la eternidad.

Repasemos algunos puntos importantes:

  • El pecado nos hace culpable y por lo tanto, trae juicio.
  • Dios nos ofrece su perdón en base a la muerte de su Hijo.
  • La confesión es necesaria para recibir el perdón de Dios.
  • Perdonarnos unos a otros es esencial para recibir el perdón. Primero perdonamos y después somos perdonados.
  • Debemos esforzarnos para crecer en carácter de Cristo, en santidad, en madurez y en amor; de esta manera alcanzamos la perfección.
  • No perdonar trae consecuencias espirituales, emocionales y físicas.
  • Solo con Cristo viviendo en nuestro corazón y con el poder de Su Espíritu podremos desarrollar su amor para seguir sus pisadas.
Padre nuestro que estás en los cielos. Santificado sea tu nombre porque eres un Dios de amor, perdón y misericordia. Venga tu reino a nuestras vidas para que podamos santificar tu nombre y se haga tu voluntad en la tierra como se hace en el cielo. Gracias por tu provisión diaria, reconocemos que eres la fuente de todo, sigue glorificándote en nuestra provisión. Perdona nuestras deudas como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Gracias por darnos el perdón a través del sacrificio de tu Hijo, gracias por Su Espíritu en nuestros corazones que nos convence de pecado, de justicia y de juicio; gracias porque solo Él puede darnos el poder para perdonar y pone en nosotros el querer de seguir adelante para alcanzar la perfección aunque todavía tengamos debilidades que vencer.

Te damos la gloria, la honra y el poder en el nombre de Jesús. Amén.

DIOS TE BENDICE.




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