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DEVOCIONAL: EL ARREPENTIMIENTO (2)


¡Bendito sea el Padre de nuestro Señor Jesucristo que es fiel y justo para perdonar nuestros pecados!

El verdadero discípulo del Señor no es alguien que nunca peca, sino uno que se arrepiente y con la ayuda del Señor se levanta para comenzar de nuevo.

El apóstol Pedro acudió al perdón del Señor sin demora y ése perdón ocurrió inmediatamente, por lo tanto, el fracaso no tiene por qué ser el fin de todo. El Señor restauró a Pedro y lo fortaleció para que pudiera emprender un importante ministerio en el futuro. A partir de ése momento fue fructífero cuando lo vemos en la predicación en el día de Pentecostés donde fueron bautizados y sumados a la iglesia en ése mismo día como tres mil en total. (Hechos 2:42) A lo largo de los primeros años del desarrollo del cristianismo la figura de Pedro fue fundamental cuando lo enviaron junto con Juan a Samaria (Hechos 8:14) y las dos epístolas que escribió fueron incluidas en la Biblia para nuestro aprendizaje.

Dios convierte nuestros fracasos en bendición que nos lleva a vivir más cerca de Él y así llegar ser útiles en su reino.
  • Sin arrepentimiento no podemos tener un nuevo comienzo.
  •  Sin arrepentimiento no hay perdón de pecados.
  •  Sin arrepentimiento no hay nuevo nacimiento.

“Pero si confesamos nuestros pecados a Dios, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad”.
1 Juán 1:9
REFLEXIÓN:
  •   Cuáles fueron las cosas que hizo Pedro para tener arrepentimiento y perdón de pecados? 
  • Cuál fue el resultado en su vida espiritual?

Te invito a que hagamos ésta oración:
Señor, gracias por perdonar mis pecados, gracias porque si me arrepiento tú me restauras, me levantas y me das un nuevo comienzo. Te pido en el nombre de Jesús que lo que hoy me enseñaste a través de Pedro pueda aplicarlo a mi vida. En el nombre de Jesús. Amén.
             
¡DIOS TE BENDICE!


Comentarios

  1. Buenos días.
    Como humanos seguimos fallando, no somos perfectos, estamos en un proceso de aprendizaje, pero para seguir creciendo en Dios debemos reconocer esos errores, arrepentirnos, confesarlo y apartarnos. Esto nos ayudará a cambiar, a ser mejores cada día y a ser perdonados por Dios , ya que cuando guardamos los errores e intentamos esconderlos nos hacemos daño a tal punto que ni siquiera permitimos a Dios actuar en nosotros y ayudarnos. Bendiciones.

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  2. *1 Juán 1:9*

    “Pero si confesamos nuestros pecados a Dios, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad”.


    *Dios convierte nuestros fracasos en Bendición* que nos lleva a vivir más cerca de Él y así llegar ser útiles en su reino.

    *Sin arrepentimiento no podemos tener un nuevo comienzo.*

    *Sin arrepentimiento no hay perdón de pecados.*

    *Sin arrepentimiento no hay nuevo nacimiento.*


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