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DEVOCIONAL: EL PECADO Y EL PERDÓN. (47)



 


3.- Porque yo reconozco mis rebeliones, y mi pecado está siempre delante de mí. 4.- Contra ti, contra ti solo he pecado, y he hecho lo malo delante de tus ojos; para que seas reconocido justo en tu palabra, y tenido por puro en tu juicio.

Salmos 51: 4, 5 RVR

En estos dos versículos podemos resaltar tres aspectos importantes que nos enseña el rey David:

1.   Él acepta su responsabilidad. Este es el primer paso para recibir el perdón: nuestra propia responsabilidad delante de Dios.

2.  Aunque pecamos contra otros, aunque nos hagamos daño a nosotros mismos o a otros por el pecado; lo principal de la pecaminosidad es que ofende a Dios.  Por eso él enfatiza: “contra ti, contra ti solo he pecado

3.  David entiende la seriedad del pecado y por eso experimenta la grandeza de la gracia y el perdón.

 

Así que cada uno de nosotros tendrá que rendir cuentas a Dios (Ro.14:12 PDT).

*Somos responsables en trabajar en nuestro carácter en lugar de culpar a otros por situaciones o circunstancias.

*Somos responsables de elegir el diseño de vida que honre a Dios.

*No le traspasemos a Dios ni a Satanás nuestras responsabilidades. La mayoría de las cosas que hacemos son consecuencias de nuestros actos o de la humanidad como especie.

REFLEXIONEMOS en todas las veces que nos hemos hecho las víctimas culpando a otros o a Dios por algunas circunstancias.

*Pidámosle perdón y démosle gracias por Su Palabra.

*Recordémosle que su Espíritu Santo es quien puede convencernos de pecado, de justicia y de juicio y que nos haga sensible a su reprensión.


DIOS TE BENDICE

 

 

 

 

 

 

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