El metano es un gas tóxico,
incoloro, inodoro, sin sabor y además inflamable. Es más liviano que el
aire y al respirarlo se une de manera competitiva con la
hemoglobina, con mayor afinidad que el oxígeno y a niveles relativamente bajos
se acumulan en el cuerpo causando la muerte. Asociado al carbón es un gas
potencialmente peligroso en labores de minería subterránea de carbón.
En 1996, en una ciudad de Francia
murieron casi 1.100 mineros en una cadena masiva de explosiones.
En 1906, el médico inglés John
Scott Haldane, descubrió que el sistema respiratorio de los canarios tenía
mayor frecuencia que la del hombre, por lo tanto, el intercambio gaseoso era
mucho más eficiente y más susceptible a esos gases tóxicos.
Entonces sugirió que trajeran
canarios a las minas. Mientras las aves sigan cantando, los mineros saben que
el aire es seguro. Si los niveles de gas suben, los canarios dejan de cantar,
se tambalean y caen al suelo de la jaula. ¡Signo de alarma!
El gozo de la salvación es como
ese pájaro cantor amarillo. Uno de los efectos del
pecado sin confesar es que perdemos el gozo del Señor, perdemos el gozo en la
lectura de la Palabra, perdemos el gozo en la oración, perdemos el gozo en
buscar las cosas espirituales.
Jesús dijo a sus discípulos:
He obedecido los mandamientos de mi Padre y permanezco en su
amor. De la misma manera, si ustedes obedecen mis mandamientos, permanecerán en
mi amor. 11.- Les he dicho esto para que sientan la misma alegría que yo
siento, y para que sean completamente felices.
Juan 15: 10,11 PDT.
Cuando tu corazón
deja de cantar alabanzas al Señor, es una advertencia para ver de cerca tu
vida.
Un cristiano sin
gozo es peligroso.
Que
el Espíritu Santo nos convenza de pecado para que podamos confesarlo, obtener
el perdón paternal y el gozo de la salvación.
En el nombre de Jesús. Amén.
DIOS TE BENDICE.
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