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ENSEÑANZA: EL PECADO Y EL PERDÓN (4) Mateo 6: 12; 14, 15 (RVR)

 

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Estamos estudiando los aspectos del perdón de Dios. La semana pasada estudiamos el Primer aspecto: El perdón judicial, relacionado con el primer principio: El pecado hace que el hombre sea culpable y tiene juicio.

En este aspecto ve a Dios como Juez y nos declara “culpables”. Pero ese mismo Juez en base a la muerte de su Hijo nos declara: “inocentes”. Este es un acto judicial y posicional y mediante el cual todos los pecados pasados, presentes y futuros son perdonados de manera total, completa y para siempre. (Ro. 3: 21,26) NTV

Cuando creemos que Jesús sacrificó su vida por nosotros, él nos hace justos ante los ojos de Dios   paga la deuda, Dios quita nuestro pecado y lo pone sobre su Hijo, borra todos nuestros pecados y se olvida de ellos. (Miq.7: 18,19); (Sal.82:5). NTV

Hoy estudiaremos EL PERDÓN PARERNAL.

Si ya Dios nos perdonó, ¿por qué orar para que nos perdone?

Aunque hemos sido perdonados, todavía seguimos pecando y cuando pecamos algo sucede en nuestra relación con Dios, no se acaba, pero algo es perdido en la intimidad. (Sal. 51: 8,12) RVR

La fe de David estaba en Dios, era salvo, pero cayó en pecado.

(V.12) RVR “Vuélveme el gozo de tu salvación”. Estaba afirmando el perdón judicial, pero había perdido algo íntimo en su relación con el Padre.

El perdón judicial es diferente al perdón paternal.

*   El perdón judicial nos da salvación, el perdón paternal nos da el gozo de la salvación.

*   Ser salvo me coloca en la comunión = Perdón judicial.

*   Ser obediente me coloca en el gozo de esa comunión = Perdón paternal.

*   El perdón judicial tiene que ver con la posición que Dios me dio en Cristo.

*   El perdón paternal tiene que ver con mi relación cada día.

Ejemplo: el hijo que desobedece a su padre. Él sigue siendo hijo, su padre lo sigue amando; pero la relación no es la misma porque el padre está disgustado. Cuando el hijo le pide perdón a su padre se restaura la relación.

David quería el gozo de regreso. “Restaura en mí la alegría de tu salvación y haz que esté dispuesto a obedecerte.” (V.12 NTV)

Hemos recibido el perdón judicial, pero si no estamos confesando los pecados que cometemos a diario perdemos el gozo de la plenitud de esa relación. Recordemos el segundo principio: La confesión es necesaria para recibir el perdón de Dios.

(1 Jn.1: 3,4 RVR). Esta es la razón por la que predicamos a Cristo, dice el apóstol Juan, para que puedan participar de la comunión y el gozo que disfrutamos con el Padre y con Jesucristo su Hijo.

¿Qué es el gozo de la salvación?

Es una profunda alegría espiritual que el Espíritu Santo infunde en los corazones de quienes deciden seguir a Dios. Uno del fruto del Espíritu es el gozo. (Gál.5: 22)

David sabía que la única fuente de poder y gozo y que puede hacer que un arrepentido recupere el gozo de la salvación es el Espíritu Santo. (V.11)

(V.11ª): El pecado nos separa de Dios, no sentimos gozo delante de su presencia sino aburrimiento, sueño, distracción, preocupación.

 

EVIDENCIAS DEL GOZO:

1.  (V.13): Esto es una evidencia de que el gozo de la salvación está en nosotros: el Espíritu Santo nos impulsa llevar el mensaje de salvación de Jesucristo a las personas que no conocen a Cristo. Esto produce gozo no solo en nosotros sino para las personas que escuchan el mensaje.

2.  (V.14b): “Gritaré de alegría que eres justo” (PDT)

“Entonces con alegría cantaré de tu perdón” (NTV)

3.- (V.15): “Desata mis labios, y te cantaré alabanzas” (NTV).

(Jn.15: 8; 11) RVR.  Permanecer en Cristo y permanecer en Su Palabra no solo llevamos fruto, sino que seremos sus discípulos. Si Cristo está en nosotros su gozo también lo estará. Él quiere darnos su propio gozo.

Pero necesitamos confesar nuestros pecados porque de lo contrario endurece el corazón. Si no confesamos no hay perdón y no hay gozo porque perdemos la comunión con el Padre.


DIOS TE BENDICE

 

 

 

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