Ir al contenido principal

DEVOCIONAL: EL PECADO Y EL PERDÓN (50)



 


Una nueva reconciliación con Dios y una nueva limpieza dirige a un compromiso renovado y más profundo.

En este compromiso David promete tres cosas:

1.   Testificar. Entonces enseñaré a los transgresores tus caminos, y los pecadores se convertirán a ti. (V.13)

2. Predicar:  Cantará mi lengua tu justicia. (V.14b)

3. Alabar: Señor, abre mis labios, y publicará mi boca tu alabanza. (V.15)

*                      Además, reconoce que el verdadero servicio consiste en hechos y no solo en ritos. Porque no quieres sacrificio, que yo lo daría; no quieres holocaustos. (V.16)

*                      Y que se requiere un corazón contrito, lo opuesto de orgullo y autosuficiencia.

*                      Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios. (V.17)

Recordemos la oración modelo que Jesús nos dejó y observemos que tiene relación con este Salmos.

Santificamos su nombre cuando nos esforzamos en ser santos: La Prioridad de Dios.

Venga tu reino: cuando nos comprometemos con el Programa del Reino (Evangelismo).

Hágase tu voluntad, cuando me esfuerzo en obedecerle: El Propósito de Dios.

Perdona nuestras deudas: La provisión espiritual de Dios.

Dios santifica su nombre, su reino viene y se hace su voluntad en la tierra como en el cielo, cuando nos da la provisión física y perdona nuestras deudas. Son expresiones de su poder y gracia. ¡Bendito y alabado sea su nombre!

 

34.- Ustedes practican el pecado y por lo tanto son esclavos del pecado. 35.- Los esclavos no tienen derecho alguno; en cambio, el Hijo tiene todos los derechos. 36.- Así que si el Hijo los liberta, serán verdaderamente libres.

Juan 8: 34,36 Paráfrasis del nuevo testamento.

 

 Que podamos mostrar agradecimiento con el Dios de nuestra salvación testificando de su bondad amorosa y alabando su nombre.

Si aún no has experimentado la misericordia y el perdón de Dios, utiliza este Salmos como tu propia oración personal.

 

DIOS TE BENDICE.

Comentarios