Ir al contenido principal

DEVOCIONAL: ¡ LEVÁNTATE!





Todos, todos fracasamos alguna vez y la pregunta clave en ésos momentos NO es preguntarnos: ¿cómo  pude dejar que ocurriera? Sino ¿cómo puedo rectificarlo? Lo más natural es albergar pensamientos de auto condenación, pero no ayuda a nada, más bien produce desánimo y añade al  fracaso , fracaso-

Debemos creer en el perdón de Dios, confesar nuestro pecado y pedirle que produzca en nosotros arrepentimiento. 

  • Él es un Dios de arrepentimiento y no de estancarse en remordimientos,
  • Él es un Dios de levantarse y no de sumirse en el fracaso.
  • Ël es un Dios fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad. (1Jn. 1:9)

La santidad es un camino, no un lugar. Si caemos, el plan de Dios es sencillo: “Vuelve al sendero inmediatamente, confiesa tu pecado y por la fe en Jesús acepta el perdón de Dios.

      El apóstol Pablo dijo en Filipenses 3: 13,14:         

“Hermanos, no digo que yo mismo ya lo haya alcanzado; lo que sí hago es olvidarme de lo que queda atrás y esforzarme por alcanzar lo que está delante, para llegar a la meta y ganar el premio celestial que Dios nos llama a recibir por medio de Cristo Jesús”.

Como niño aprendamos a andar, cuando caigamos no nos quedemos rendidos en el suelo, permanezcamos ahí el menos tiempo posible, levantémonos y volvamos a andar.

REFLEXIÓN:

  • Tengo sentimientos de culpabilidad por un pecado que cometí en el pasado?

Te reto a que cultives la Fe en Cristo  estudiando y meditando en el Perdón de Dios .Te invito a que oremos:Señor, gracias por morir en la cruz  para perdonar mis pecados, revélame tu perdón  y tu amor para poder recibirlo . Renuncio a todo sentimiento de culpabilidad , desato sobre mi  tu perdón  y desde ahora decido levantarme en el nombre de Jesús. Amén

 

¡DIOS TE BENDICE!

.

 

Comentarios

  1. La santidad es un camino, no un lugar . Si caemos, el plan de Dios es sencillo: “Vuelve al sendero inmediatamente, confiesa tu pecado y por la fe en Jesús acepta el perdón de Dios.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

DEVOCIONAL: JESÚS ME LLAMA SU AMIGO (2)

  ¿Y por qué aceptar a Jesús como mi amigo? Él es el mejor modelo de amistad. Él amaba a los pecadores, le decía la verdad en amor a los que estaban equivocados, le demostraba a la gente con su servicio que realmente les importaba y a pesar de que sabía que lo iban a despreciar los amó hasta el fin. Jesús fue traicionado por Judas que era uno de sus amigos, fue negado tres veces también por su amigo Pedro y durante su crucifixión casi todos lo abandonaron, a pesar de todo él siempre creyó en ellos, amándolos grandemente. Su amor es incondicional. Él dijo: “El amor más grande que alguien pueda demostrar es dar la vida por sus amigos” (Juan 15: 13) PDT. REFLEXIÓN: ·         ¿Puedes tú amar incondicionalmente? ·         ¿Puede alguien amarte como te ama Jesús? ·         ¿Qué me impide aceptar la amistad de Jesús? OREMOS: Aunque mi mente finita no alcance a ...

DEVOCIONAL: SOY UN POEMA DE DIOS

  Dios en su Palabra dice que somos hechura suya, creación de Dios, que somos   creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas. (Efesios 2:10) RVR1960. BLS. La palabra “hechura”, según el diccionario significa “Manera en la que está hecha una cosa”, “Confeccionar”, “elaborar”, “dar forma”, “fabricar”. “Póiema”, es la palabra griega que se refiere a la obra creada por Dios. Es la raíz de nuestra palabra “Poema”, que nos insinúa algo artístico y no solo algo que ha sido escrito o compuesto como poema, sino también una obra de arte, una obra de artesanía que expresa la sabiduría y el propósito del autor. Tú y yo somos un poema de Dios, un póiema de la imaginación de Dios, hecho carne y espíritu. La palabra poema hace énfasis en Dios como Diseñador Maestro del universo y   su creación y en el creyente redimido como su nueva creación. Nosotros somos el poema de Dios, su obra de arte, creados de nuevo...

DEVOCIONAL: MI POSICIÓN EN CRISTO (2)

br />   Nuestra vida cristiana opera desde los lugares celestiales, de arriba hacia abajo, tiene su origen en el cielo.  Lo que ocurre en los lugares celestiales se manifiesta o lo manifestamos aquí en la tierra.  Nuestra vida se manifiesta desde el cielo, una nueva vida; es la vida de Cristo. Cuando estábamos muertos espiritualmente estábamos en la tierra, ahora tenemos una nueva posición celestial que funciona por medio de la Fe. Tenemos un nuevo origen, una nueva ciudadanía (Fl.3:20 RVR.) Dios nos dio vida juntamente con Cristo y juntamente con él nos resucitó, y así mismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús. (Ef.2: 4,6 RVR) Esto lo podemos comparar con la televisión vía satélite:  Los canales hacen su programación, envían las señales a un Centro de emisión, la recibe un Satélite que está en el espacio, éste la envía a la tierra a una antena parabólica y de la antena parabólica llega la señal al televisor, a los teléfonos e inter...