Un escritor escribió: “Nuestras peores circunstancias pueden ser
la mejor oportunidad de Dios para dar una nueva razón a nuestras vidas”.
Cuando Pablo predicó en Éfeso,
Demetrio y sus colegas plateros no estuvieron de acuerdo con su doctrina. Su
enojo era muy grande pues la predicación atentaba contra sus ganancias. Hacían
estatuas pequeñas de plata de la diosa efesia Diana y si la gente empezaba a
creer en Dios y desechaban sus ídolos, su fuente de ingreso bajaba.
Demetrio alborotó a la multitud
apelando al patriotismo y a la lealtad religiosa. La turba gritaba furiosa:
¡Viva Artemisa, diosa de los efesios! Había mucha confusión y la gente agarraron
a Gayo y a Aristarco, dos hombres que iban con Pablo. Pablo quería entrar para
hablar con la gente, pero sus seguidores no lo dejaron por seguridad. (Hech.19: 24,41)
El
alboroto en Éfeso convenció a Pablo que era hora de marcharse y luego escribe
en (2Co.1:9,10)
“De hecho, esperábamos morir,
pero, como resultado, dejamos de confiar en nosotros mismos y aprendimos a
confiar solo en Dios, quien resucita a los muertos. (V.10) Efectivamente él nos rescató del
peligro mortal y volverá a hacerlo de nuevo. Hemos depositado nuestra confianza
en Dios, y él seguirá rescatándonos”.
Si una mala decisión no nos costó
la vida, tengamos una actitud de gratitud hacia
Dios. Esto es prueba de su amor y su misericordia y que él nos dará otra
oportunidad para corregir y aprender de los errores. Él quiere que sigamos el
plan que tiene para nosotros.
Dios es un Dios de otra oportunidad.
DIOS TE
BENDICE
Comentarios
Publicar un comentario