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DEVOCIONAL: “ACTITUD Y COMPORTAMIENTO” (21)

 




 

“La adversidad del hombre es la oportunidad de Dios”:

 John Philips (Traductor del Nuevo Testamento en inglés moderno)

El ciego Bartimeo vio una oportunidad que por allí pasaba Jesús y se sentó al lado del camino a esperarlo. Cuando oyó que venía, comenzó a gritar:

¡Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí!  Muchos lo regañaron y le decían que se callara, pero el hombre gritaba aun más: ¡Hijo de David, ten compasión de mí! Entonces Jesús se detuvo y dijo: Llámenlo. Llamaron al ciego y le dijeron: Anímate y levántate, Jesús te está llamando. El ciego se quitó el manto, dio un salto y fue donde estaba Jesús. Jesús le dijo: ¿Qué quieres que haga por ti? El ciego respondió: “Maestro, quiero ver de nuevo”. Jesús le dijo: “Puedes irte, tu fe te ha sanado” Enseguida el hombre pudo ver y siguió a Jesús por el camino. (Marcos 10: 46, 52).

Bartimeo pudo ver lo que podía significar el paso de Jesús en su vida y gracias a esta claridad, reaccionó y de modo certero no perdió la oportunidad de recibir su milagro. No le importó los que querían callarlo y quitarle la oportunidad, él gritaba aún más, no desaprovechó la oportunidad.

Aprovecha lo que más puedas, no te rindas a pesar que quieran quitarte la oportunidad.

Recibe a Jesús en tu vida para que te de mayor claridad de lo que Él significa para ti.

Jesús abre nuestros ojos espirituales para que podamos ser sensibles a las oportunidades.                          


DIOS TE BENDICE





 

 

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