INTRODUCCIÓN:
¿Tú
has peleado la batalla de la fe? ¿Sabes cómo hacerlo?
En
los próximos minutos descubrirás cómo hacerlo y ¿para qué?
Para
que sigas adelante, para que mires al frente y no te rindas. Así que presta
mucha atención para que seas victorioso a pesar de las circunstancias que te
rodean.
Generalmente
al final de cada año echamos un vistazo atrás y evaluamos los logros que
obtuvimos, lo que no pudimos realizar, quizás hemos cometido errores que nos avergüenzan
y entonces vienen los sentimientos de culpabilidad.
DESARROLLO:
No quiero decir que ya llegué a la perfección
en todo, sino que sigo adelante. Estoy tratando de alcanzar esa meta, pues esa
es la razón por la cual Jesucristo me alcanzó a mí. Hermanos, no considero
haber llegado ya a la meta, pero esto es sí lo que hago: me olvido del pasado y
me esfuerzo por alcanzar lo que está adelante. Sigo hacia la meta, para ganar
el premio celestial que Dios me ofreció cuando me llamó por medio de Jesucristo.
Entonces tengamos esa misma actitud todos los que hemos llegado a la madurez.
Si en algo piensan diferente, eso también se lo aclarará Dios. En todo caso,
sigamos viviendo de acuerdo a la verdad que ya hemos alcanzado.
Filipenses 3: 12,16 (PDT)
Resaltemos
el significado de algunas palabras :
·
“sigo
adelante”: “Más allá”, “hacia enfrente”, “acción hacia el frente”.
·
“Alcanzar la
meta”: Fin al que se dirigen las acciones o deseos de una persona.
·
“Olvido el
pasado”: Para seguir adelante no podemos mirar atrás. El pasado es anterior al
presente. El pasado no se puede cambiar, pero el presente y el futuro sí se
puede cambiar. Cuando miramos los errores del pasado para aprender de ellos y
no volver a hacerlos, es una de las mejores formas para crecer y evolucionar.
Pero si los miramos para lamentarnos, para llevar sobre nuestros hombros
sentimientos de culpa; nos estancamos y nos paralizamos y por lo tanto, no
podemos seguir adelante.
El apóstol Pablo fue un acérrimo perseguidor de los
cristianos, estuvo presente en la lapidación de Esteban, iba al sumo sacerdote
y le pedía cartas de autorización para ir a las sinagogas de Damasco a traer
hombres, mujeres y niños del Camino presos a Jerusalén. Él ahora no solo se
olvida del pasado sino que se esfuerza por alcanzar lo que está por delante,
sigue hacia adelante para ganar el premio celestial.
·
Esforzarse es
una actitud de emplear fuerza física o moral con algún fin determinado.
Después Pablo le dice a su discípulo Timoteo:
“He peleado la buena batalla, he terminado la
carrera y he permanecido fiel.
2Timoteo 4:7 (NTV)
¿Cómo peleamos la batalla de la fe? ¿Cómo podemos pelear con algo que no es
físico?
Permaneciendo en La palabra por medio de la fe independientemente
de lo que sentimos, entendemos o vemos. Esto es lo que nos sostiene en los
momentos difíciles. La fe viene por el oír La Palabra de Dios. Es necesario
tener Palabra para poder pelear la batalla de la fe.
·
La fe conecta nuestra debilidad con la fortaleza de
Dios. Cuando miramos al frente, tenemos una esperanza, algo que esperar de
parte de Dios y con ella alcanzar las promesas.
·
La fe no tiene que ver con lo que tenemos, tiene que
ver con lo que estamos esperando, con lo que está al frente. Nos ayuda a
alcanzar las promesas de Dios.
·
¿Qué estoy esperando? ¿En qué estoy convencido?
Dos
vendedores de zapatos se fueron a un país extranjero. El primero mandó un email
a la compañía diciendo: “Cancela el pedido, estoy por regresar, aquí la gente
no usa zapatos”. El segundo, manda un email a la compañía diciendo: “Doble el pedido, no hay nada de
competencia”.
·
¿Cuál de los dos estaba peleando la batalla de la
fe?
·
¿Cuál de los dos siguió hacia adelante?
Salgamos
del lugar de la estrechez de mente que la situación a nuestro alrededor ha sido
filtrada en nuestros pensamientos. Esto apaga la fe.
Pero olvida todo eso; no es nada
comparado con lo que voy a hacer. Pues estoy a punto de hacer algo nuevo. ¡Mira
ya he comenzado! ¿No lo ves? Haré un camino a través del desierto; crearé ríos
en la tierra árida y baldía.
Isaías 43: 18,19 (NTV).
Lo mejor de
Dios siempre va a estar al frente. Construyamos nuestro futuro sobre la base de
la experiencia y los errores, teniendo una visión, ¿qué es lo que quieres
lograr en cada área de tu vida? ¿cuáles son tus propósitos? Recordándote que tu
primer propósito debe ser vivir de acuerdo a la verdad que ya has alcanzado.
(Fl.3:16),
El futuro
no depende de la suerte, ni de otra persona, ni del gobierno o del nuevo año.
Depende de la visión que tengamos, eso va a determinar lo que nos suceda.
La Palabra
que el Señor nos da es: No rendirse, seguir adelante, seguir al frente; y esto
se consigue peleando la batalla de la fe. Cuando Dios da la revelación nos da
una dirección correcta, nos muestra prioridades, enfoque que son delineados a
sus propósitos.
·
Vivir en el pasado nubla la visión.
·
Vivir en el pasado es estar condenado a la derrota.
·
Debemos tener una visión.
·
Dios puso los ojos al frente para que siempre
podamos seguir hacia adelante, no los puso atrás.
·
Agarra el futuro. Perdónate a ti mismo por los
errores que te llevan a la culpabilidad, libérate de las cadenas que te atan al
pasado.
DIOS
TE BENDICE.
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