Ir al contenido principal

DEVOCIONAL: ¡DESPIÉRTATE! (5)

 "A menos que se dé por hecho la existencia de Dios, la búsqueda del propósito de vivir no tiene sentido." (Bertrand Russell, filósofo y matemático británico; ateo)

La búsqueda del propósito de vivir ha intrigado a la gente por miles de años. Eso ocurre porque solemos empezar por el punto de partida errado: nosotros mismos. Nos hacemos preguntas como: ¿Qué quiero ser?, ¿Qué debo hacer con mi vida?, ¿Cuáles son mis metas, mis anhelos, mis sueños con el futuro? Enfocarnos con nosotros mismos nunca podrá revelarnos el propósito de nuestra vida.

No nos creamos a nosotros mismos, por lo tanto no hay manera de que podamos  decirnos para qué fuimos creados. (Salmos 100:1 RVR) Si tenemos un invento que nunca hemos visto, no sabríamos para qué sirve. Solo el inventor, o el manual de instrucciones, podría revelarnos el propósito del invento.

Dios es nuestro creador, Él debe ser nuestro punto de partida. Existimos solo  porque Él desea que existamos, fuimos creados por Dios y para Dios, (Colosenses 1:15 RVR) y hasta que no lo entendamos, nuestras vidas no tendrán ningún sentido. Solo en Él encontramos nuestro origen, nuestra identidad, nuestro sentido, nuestro propósito y nuestro sentido. 

Este el primer requisito para que haya en nosotros un Despertar, un Avivamiento. 

Cualquier otra ruta es un callejón sin salida.

Dios nos reveló en Su Palabra la manera más fácil de entender el propósito de su invento, sus cinco propósitos para nuestras vidas, por qué estamos vivos, en qué consiste la vida, qué evitar y qué esperar en el futuro.

Mucho antes que oyéramos de Cristo, él nos vio y nos diseñó para una vida gloriosa, parte de su propósito general en el que trabaja en todo y para todos. (Efesios 6:11 BAD)

REFLEXIÓN:

¿En quién están enfocados mis planes, propósitos, metas, trabajo, profesión, etc: en Dios o en mí?

DIOS TE BENDICE.



Bibliografía: Vida con propósito. (Rick Warren).


Comentarios

Entradas populares de este blog

DEVOCIONAL: MI POSICIÓN EN CRISTO (2)

br />   Nuestra vida cristiana opera desde los lugares celestiales, de arriba hacia abajo, tiene su origen en el cielo.  Lo que ocurre en los lugares celestiales se manifiesta o lo manifestamos aquí en la tierra.  Nuestra vida se manifiesta desde el cielo, una nueva vida; es la vida de Cristo. Cuando estábamos muertos espiritualmente estábamos en la tierra, ahora tenemos una nueva posición celestial que funciona por medio de la Fe. Tenemos un nuevo origen, una nueva ciudadanía (Fl.3:20 RVR.) Dios nos dio vida juntamente con Cristo y juntamente con él nos resucitó, y así mismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús. (Ef.2: 4,6 RVR) Esto lo podemos comparar con la televisión vía satélite:  Los canales hacen su programación, envían las señales a un Centro de emisión, la recibe un Satélite que está en el espacio, éste la envía a la tierra a una antena parabólica y de la antena parabólica llega la señal al televisor, a los teléfonos e inter...

DEVOCIONAL: SOY UN POEMA DE DIOS

  Dios en su Palabra dice que somos hechura suya, creación de Dios, que somos   creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas. (Efesios 2:10) RVR1960. BLS. La palabra “hechura”, según el diccionario significa “Manera en la que está hecha una cosa”, “Confeccionar”, “elaborar”, “dar forma”, “fabricar”. “Póiema”, es la palabra griega que se refiere a la obra creada por Dios. Es la raíz de nuestra palabra “Poema”, que nos insinúa algo artístico y no solo algo que ha sido escrito o compuesto como poema, sino también una obra de arte, una obra de artesanía que expresa la sabiduría y el propósito del autor. Tú y yo somos un poema de Dios, un póiema de la imaginación de Dios, hecho carne y espíritu. La palabra poema hace énfasis en Dios como Diseñador Maestro del universo y   su creación y en el creyente redimido como su nueva creación. Nosotros somos el poema de Dios, su obra de arte, creados de nuevo...

DEVOCIONAL: SOY LA SAL DE LA TIERRA

  ¿Quién no ha probado un plato en el que todo parece exquisito, pero…… falta sal? La sal es un elemento muy común y barato. Su uso, sin embargo, es fundamental en nuestra vida. Nuestro organismo necesita sal en proporciones adecuadas. En la cocina, la sal es indispensable, y lo era mucho más en la antigüedad cuando no existía los sistemas de refrigeración con lo que hoy contamos. Era usada como un eficaz medio de conservación de alimentos. Si por medio de algún mecanismo lográsemos “quitarle” a la sal su capacidad de salar la comida o de detener el proceso de corrupción de la carne, ese elemento, en lo que a nosotros respecta y al uso que le damos, dejaría de ser sal. Esto nos permite reflexionar en torno a las palabras de Jesús cuando dijo: “ Ustedes son la sal de la tierra, pero si la sal pierde su sabor, ¿cómo podría volver a ser salada? Ya no sirve para nada sino para ser tirada y pisada por la gente” Mateo 5: 13 PDT   ¿Qué significa que los discípulos ...