Dios, Dios mío eres tú; de madrugada te buscaré; mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela, en tierra seca y árida donde no hay aguas, 2- para ver tu poder y tu gloria, así como te he mirado en el santuario. 3-Porque mejor es tu misericordia que la vida; mis labios te alabarán.
Salmos 63: 1,3 RVR.
"Las primeras impresiones son más duraderas, porque no hay multitud de ideas que las expulsen o impidan que se fijen profundamente en el sentimiento moral" : Clarke.
Uno de los principios psicológicos que configuran el aprendizaje es La Ley de la Prioridad o Ley de la Primacía. Fijar prioridades correctas es crucial para tener éxito, y esto no solo se aplica al éxito material, sino también al espiritual.
Cuando Dios dio los Diez Mandamientos en el Monte Sinaí dijo con voz potente: "Yo soy el Señor tu Dios, quien te rescató de la tierra de Egipto, donde eras esclavo. No tengas ningún otro dios aparte de mi". (Éxodo 20: 1,3 NTV).
Cuando uno de los fariseos preguntó a Jesús, ¿Cuál es el gran mandamiento en la ley? Él le dijo: "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente" (Mateo 22:37 RVR).
El deseo de Dios es que sea lo primero en nuestra vida porque Él quiere que seamos de Él. Esto producirá más sed y anhelo de buscarlo y como en David se convertirá en gozo y confianza en los tiempos más difíciles.
Y que podamos decir de veras: ¡Dios, Dios mío eres tú!
REFLEXIÓN:
¿Qué es lo primero que hago al levantarme?
¿Tengo mis prioridades establecidas en el orden correcto?
DIOS TE BENDICE
Bibliografía: Prioridades cristianas. Enduring word..
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