Ir al contenido principal

ENSEÑANZA: “OIR LA PALABRA DE VERDAD” (5)


 

PROPÓSITOS DE DIOS AL COMUNICARSE

 

PROPÓSITOS:

Identificar cuáles son los propósitos de Dios al hablarnos.

 Dios tiene objetivos específicos para con cada uno de nosotros y para su iglesia. Cuando tiene algo que decir lo dice en forma precisa y concisa. Sus propósitos al comunicarse parecen girar en tres áreas principales:





    I.      PARA QUE COMPRENDAMOS LA VERDAD DE ÉL MISMO:


 Él desea que entendamos plenamente lo que dice. Cuando a veces la voz de Dios parece poco clara o no la entendemos no es porque a Él le falta claridad; se debe a que hay algo en nuestra vida que nos impide oír Su voz. Dios nos ha dado Su Espíritu para que viva dentro de nosotros, para ayudarnos a recibir y entender La Verdad.

A eso se refiere  Las Escrituras cuando dicen: “Ningún ojo ha visto, ningún oído ha escuchado, ninguna mente ha imaginado lo que Dios tiene preparado para quienes lo aman”.

1Co.2: 9,10) NTV

Dios quiere que entendamos Su santidad, Su amor, Su fidelidad, Su gracia, Su poder, Su perdón, etc, etc; y en la medida que lo hagamos seremos más sensible a Su voz.


b. PARA QUE COMPREDAMOS LA VERDAD ACERCA DE NOSOTROS MISMOS:

Dios quiere que nos percatemos de la posición tan elevada y de los privilegios sobrenaturales en cuanto a lo que somos en Cristo.

Dios los ha unido a ustedes con Cristo Jesús. Dios hizo que él fuera la sabiduría misma para nuestro beneficio. Cristo nos hizo justos ante Dios; nos hizo puros y santos y nos liberó del pecado

(1Co.1:30) (NTV)

Por Él estamos en Cristo Jesús y dado que somos uno con Cristo, todos sus privilegios divinos vienen a ser nuestros también. Su justicia es nuestra justicia porque Él mora en nosotros y nosotros en Él. Ahora podemos hacer nuestra su sabiduría y su santificación.

c. PARA QUE CONOZCAMOS LA VERDAD ACERCA DE OTRAS PERSONAS:

Dios no quiere que veamos a las otras personas a la de luz de nuestra sabiduría, sino que la veamos como sus instrumentos elegidos y como creaciones suyas.


    I.      PARA QUE SEAMOS CONFORMADOS A SU VERDAD:

 

Pues Dios conoció a los suyos de antemano y los eligió para que llegaran a ser como Su Hijo, a fin de que Su Hijo fuera el hijo mayor entre muchos hermanos. Después de haberlos elegido, Dios los llamó para que se acercaran a Él; y una vez que los llamó, los puso en la relación correcta con Él; y luego de ponerlos en la relación correcta con Él; les dio su gloria.

(Ro.8: 29,30) NTV.

 

¿Cómo nos conforma Dios a la imagen de su Hijo? Revelándonos La Verdad en cuanto a su semejanza y decidamos dejarnos moldear. Hemos de escuchar al fin de comprender, y hemos de comprender a fin de ser moldeados y conformados a La Verdad. Él habla a fin de que seamos conformados como Jesús.


Pues si escuchas la  Palabra pero no la obedeces, sería como ver tu cara en un espejo; te ves a ti mismo, luego te alejas y te olvidas cómo eres.

(Santiago 1: 23,24) NTV.


III. PARA QUE COMUNIQUEMOS LA VERDAD:

Dios nunca nos da algo para que lo reservemos para nosotros. Todo ha de ser compartido. Jesús no enseñó a sus discípulos para que guardaran los conocimientos. Debían dar a conocer todo lo que habían recibido.

Por lo tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Enseñen a los nuevos discípulos a obedecer todos los mandatos que les he dado. Y tengan por seguro esto: que estoy con ustedes siempre, hasta el fin de los tiempos.

(Mateo 28: 19,20) NTV.

Me has oído enseñar verdades, que han sido confirmadas por muchos testigos confiables. Ahora enseña estas verdades a otras personas dignas de confianza que estén capacitadas para transmitirlas a otros.

(2Tim.2:2) NTV.

Aun cuando hagamos silencio, sutilmente estamos diciendo algo. Así fue el caso del apóstol Pedro. Aunque admitía que los gentiles habían recibido con toda justicia la gracia de Dios, adoptó la mala costumbre de retraerse  cuando se sentaban a la mesa a comer. La presión de los judíos tuvo efectos negativos en su actitud. Sin decir una palabra Pedro había hecho llegar en forma efectiva un mensaje a los que lo rodeaban, en el sentido de que los gentiles eran inferiores. Sus acciones lo dijeron todo. (Gálatas 2: 11,13).

 

Pues todo el que invoque el nombre del Señor será salvo. Pero ¿Cómo pueden ellos invocarlo para que los salve si no creen en él? Y ¿cómo pueden creer en él si nunca han oído de él? Y ¿cómo pueden oír de él a menos que alguien se lo diga? Y ¿cómo irá alguien a contarles sin ser enviado? Por eso las Escrituras dicen: ¡ Qué hermosos son los pies de los mensajeros que traen buenas noticias.!

(Romanos 10: 13,15) NTV.

 

Ø  La invocación envuelve la fe. (Invocar es llamar)

Ø  El creer envuelve el oír.

Ø  El oír envuelve la predicación.

Ø  La predicación envuelve una misión.

En la medida que comprendamos los propósitos de Dios al hablarnos, seguro que seremos más sensibles a Su voz y entendemos su propósito al hacerlo.

REFLEXIÓN:

Ø  Escribe una lista de todo lo que sabes quién es Dios.

Ø  Escribe una lista de lo que dice Dios quién eres.

Ø  ¿De qué manera me expreso de las personas que están cerca de mi?

Ø  ¿Qué actitud tengo al oír La Palabra de Dios?

Ø  ¿Cuándo fue la última vez que le hablé a alguien de Cristo o le re envié un devocional<?

Ø  ¿Cuántos discípulos tienes?

Habla con Dios según tus reflexiones.


¡DIOS TE BENDICE! 






   I.      R

Comentarios

Entradas populares de este blog

DEVOCIONAL: MI POSICIÓN EN CRISTO (2)

br />   Nuestra vida cristiana opera desde los lugares celestiales, de arriba hacia abajo, tiene su origen en el cielo.  Lo que ocurre en los lugares celestiales se manifiesta o lo manifestamos aquí en la tierra.  Nuestra vida se manifiesta desde el cielo, una nueva vida; es la vida de Cristo. Cuando estábamos muertos espiritualmente estábamos en la tierra, ahora tenemos una nueva posición celestial que funciona por medio de la Fe. Tenemos un nuevo origen, una nueva ciudadanía (Fl.3:20 RVR.) Dios nos dio vida juntamente con Cristo y juntamente con él nos resucitó, y así mismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús. (Ef.2: 4,6 RVR) Esto lo podemos comparar con la televisión vía satélite:  Los canales hacen su programación, envían las señales a un Centro de emisión, la recibe un Satélite que está en el espacio, éste la envía a la tierra a una antena parabólica y de la antena parabólica llega la señal al televisor, a los teléfonos e inter...

DEVOCIONAL: SOY UN POEMA DE DIOS

  Dios en su Palabra dice que somos hechura suya, creación de Dios, que somos   creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas. (Efesios 2:10) RVR1960. BLS. La palabra “hechura”, según el diccionario significa “Manera en la que está hecha una cosa”, “Confeccionar”, “elaborar”, “dar forma”, “fabricar”. “Póiema”, es la palabra griega que se refiere a la obra creada por Dios. Es la raíz de nuestra palabra “Poema”, que nos insinúa algo artístico y no solo algo que ha sido escrito o compuesto como poema, sino también una obra de arte, una obra de artesanía que expresa la sabiduría y el propósito del autor. Tú y yo somos un poema de Dios, un póiema de la imaginación de Dios, hecho carne y espíritu. La palabra poema hace énfasis en Dios como Diseñador Maestro del universo y   su creación y en el creyente redimido como su nueva creación. Nosotros somos el poema de Dios, su obra de arte, creados de nuevo...

DEVOCIONAL: SOY LA SAL DE LA TIERRA

  ¿Quién no ha probado un plato en el que todo parece exquisito, pero…… falta sal? La sal es un elemento muy común y barato. Su uso, sin embargo, es fundamental en nuestra vida. Nuestro organismo necesita sal en proporciones adecuadas. En la cocina, la sal es indispensable, y lo era mucho más en la antigüedad cuando no existía los sistemas de refrigeración con lo que hoy contamos. Era usada como un eficaz medio de conservación de alimentos. Si por medio de algún mecanismo lográsemos “quitarle” a la sal su capacidad de salar la comida o de detener el proceso de corrupción de la carne, ese elemento, en lo que a nosotros respecta y al uso que le damos, dejaría de ser sal. Esto nos permite reflexionar en torno a las palabras de Jesús cuando dijo: “ Ustedes son la sal de la tierra, pero si la sal pierde su sabor, ¿cómo podría volver a ser salada? Ya no sirve para nada sino para ser tirada y pisada por la gente” Mateo 5: 13 PDT   ¿Qué significa que los discípulos ...