Ir al contenido principal

DEVOCIONAL: “ACTITUD Y COMPORTAMIENTO” (3)

 




En el capítulo 21 de Lucas encontramos un ejemplo a seguir de una viuda pobre, angustiada por la pérdida de su esposo y sufriendo por la avaricia de los líderes religiosos que en vez de socorrer a las viudas y mujeres necesitadas las estafaban descaradamente para apropiarse de sus propiedades.

Imaginémonos cómo debió sentirse esa mujer, todos los pensamientos que pudo haber tenido. Esa mujer entró al templo y solo tenía dos monedas para dar su ofrenda.  ¿Cómo se habrá sentido al pensar lo insignificante de su ofrenda en comparación con lo que podía ofrecer cuando su marido vivía? ¿Se habrá sentido avergonzada al ver las grandes sumas de dinero que donaban los que iban antes que ella? ¿Habrá pensado que no valía la pena echar aquellas dos monedas?

Pero si todos esos pensamientos le pasaron por su mente, nada la frenó, su actitud fue de una mente renovada y llena de La Palabra de Dios, lo cual agradó a Jesús y la alabó diciendo que ella había echado más que todos los demás. La viuda ayudó a crear su medio ambiente mental, espiritual y emocional por la actitud que tomó.

 

REFLEXIÓN

·       Enumere dos problemas que al momento son parte de su vida.

·       Al lado, escriba sus reacciones ante ellos, todo los pensamientos que le generan: ¿Son negativos? ¿Son positivos? ¿Pesimistas?

·       Ahora enfréntese con el problema poniendo sus ojos en los beneficios, no en las dificultades y deje de llorar sobre leche derramada.


                        

DIOS TE BENDICE





Comentarios

  1. Así es Señor debo cambiar mi actitud al enfrentar cada dificultad gracias x qué cada día aprendo de tu palabra para seguir confiando al Dios grande lo que para el hombre es imposible para Dios es posible

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

DEVOCIONAL: MI POSICIÓN EN CRISTO (2)

br />   Nuestra vida cristiana opera desde los lugares celestiales, de arriba hacia abajo, tiene su origen en el cielo.  Lo que ocurre en los lugares celestiales se manifiesta o lo manifestamos aquí en la tierra.  Nuestra vida se manifiesta desde el cielo, una nueva vida; es la vida de Cristo. Cuando estábamos muertos espiritualmente estábamos en la tierra, ahora tenemos una nueva posición celestial que funciona por medio de la Fe. Tenemos un nuevo origen, una nueva ciudadanía (Fl.3:20 RVR.) Dios nos dio vida juntamente con Cristo y juntamente con él nos resucitó, y así mismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús. (Ef.2: 4,6 RVR) Esto lo podemos comparar con la televisión vía satélite:  Los canales hacen su programación, envían las señales a un Centro de emisión, la recibe un Satélite que está en el espacio, éste la envía a la tierra a una antena parabólica y de la antena parabólica llega la señal al televisor, a los teléfonos e inter...

DEVOCIONAL: SOY LA SAL DE LA TIERRA

  ¿Quién no ha probado un plato en el que todo parece exquisito, pero…… falta sal? La sal es un elemento muy común y barato. Su uso, sin embargo, es fundamental en nuestra vida. Nuestro organismo necesita sal en proporciones adecuadas. En la cocina, la sal es indispensable, y lo era mucho más en la antigüedad cuando no existía los sistemas de refrigeración con lo que hoy contamos. Era usada como un eficaz medio de conservación de alimentos. Si por medio de algún mecanismo lográsemos “quitarle” a la sal su capacidad de salar la comida o de detener el proceso de corrupción de la carne, ese elemento, en lo que a nosotros respecta y al uso que le damos, dejaría de ser sal. Esto nos permite reflexionar en torno a las palabras de Jesús cuando dijo: “ Ustedes son la sal de la tierra, pero si la sal pierde su sabor, ¿cómo podría volver a ser salada? Ya no sirve para nada sino para ser tirada y pisada por la gente” Mateo 5: 13 PDT   ¿Qué significa que los discípulos ...

ENSEÑANZA: LA PREEMINENCIA DE DIOS: TUYO ES EL PODER (1)

CLICK AQUÍ PARA VER EL VIDEO   Porque tuyo es el  reino, y el poder, y la gloria por todos los siglos. Amén. Mateo 6: 13 La parte final de la oración, inicia con la conjunción "porque", la cual indica la causa o la explicación de lo dicho anteriormente. Es decir, después de dirigirnos al Padre, de alabarlo, de exaltar y santificar su nombre, de entregarles nuestras vidas para que su reino venga a nosotros y pueda hacer su voluntad, después de hacerle las seis peticiones; cerramos con la razón por las que nos acercamos a él: hacemos un acto de adoración, una confesión de fe, un reconocimiento al único soberano Dios del cielo y de la tierra. Al entender esta declaración nos convierte en vencedores y nos dará la convicción que el poder divino al final se impondrá y triunfará sobre todo poder espiritual y humano tanto en el cielo como en la tierra. El poder de Dios es uno de sus atributos, es la facultad por la cual él puede hacer que se cumpla todo lo que él quiere, todo lo que...