Para los japoneses la palabra
crisis está compuesta por dos caracteres o ideogramas, que significan: “peligro” y “oportunidad”.
Tomando esta característica podemos decir que las crisis que enfrentamos en
nuestras vidas siempre tienen estos dos elementos: peligro y oportunidad. Es un peligro cuando
no aprendemos la lección que Dios quiere enseñarnos, si nuestro corazón en
lugar de llenarse de fe se llena de amargura, miedo, angustia y nos lleva a
tomar decisiones arrebatadas o imprudentes, y nos resentimos con Dios y nos
alejamos de Él, es decir, son un peligro cuando nos dejamos llevar por los
engaños del enemigo y caemos en sus trampas.
Pero en este día reflexionaremos
por medio de La Palabra de Dios el por qué Santiago 1:2 nos dice que
tenemos que tener sumo gozo cuando estamos en diversas pruebas, nos puede
parecer una locura, pero para Dios no lo es. Esta crisis que a nivel mundial
estamos viviendo son oportunidades de Dios para nuestra vida, para nuestra
familia y para la iglesia en Cristo.
¿Cuáles
son las oportunidades que la crisis de la pandemia puede traer para los hijos
de Dios?
1. La oportunidad de demostrarnos a nosotros mismos si
verdaderamente vivimos lo que hablamos sobre confiar en Dios.
Este
tiempo que estamos viviendo nos permite evaluarnos a nosotros mismos sobre la
realidad de nuestra fe. Muchas veces le decimos a otro que confíen, que no se
rindan que tengan fe; pero cuando la prueba viene a nuestra vida nos
desalentamos. Para nosotros que nos llamamos cristianos o simpatizantes de
Cristo, esta crisis es el examen práctico de toda la teoría que conocemos sobre
el poder de Dios. No es lo mismo recibir una clase teórica de cómo a conducir
un vehículo y leer todos los manuales de cómo conducirlo que ponernos a
manejarlo en lo práctico. Así, no es lo
mismo decir que tenemos fe o confiamos en Dios a verdaderamente vivir el
momento de la prueba, ejemplo (Job 4:2,6).
2. La oportunidad de llevar esperanza y salvación a nuestro
prójimo:
En el pasaje de Hechos 16:23,26; vemos
al apóstol Pablo y Silas viviendo un tiempo de crisis en un calabozo y con los
pies en el cepo; es decir, no podían moverse, pero ellos sabían que no estaban
solos, que habían muchos más presos que estaban en la misma condición que ellos
o quizás en peores condiciones y tenían que cumplir el propósito de Dios aún en
la crisis, en esa difícil situación. Es por eso que Pablo y Silas decidieron no
quejarse, no murmurar; en cambio, decidieron cantar alabanzas y orar a Dios y
los presos los oían, ellos con sus cantos y oraciones les estaban llevando
esperanza y salvación a esos presos. Esa acción de adorar y alabar a Dios en
medio de la dificultad trajo una gran liberación en ese lugar.
Hoy en
día por esta pandemia y por la situación que vivimos, muchas personas se
sienten presas del temor, de la desesperación y es la oportunidad que Dios nos
está dando para dar un mensaje de esperanza y salvación a nuestras familias,
vecinos, compañeros de trabajo, de estudio y vuelvo y digo, que en este tiempo
de crisis el mundo necesita una iglesia en calma, en paz, para mostrar un Dios
poderoso. Y podemos hacerlo cantando alabanzas desde nuestras cosas,
compartiendo La Palabra de Dios por las redes sociales, en fin; usando
cualquier medio para bendecir con una Palabra de esperanza y de salvación y gran
liberación vendrá de parte de nuestro Dios.
3. La oportunidad de compartir tiempo de calidad con nuestra
familia:
En estos mensajes hemos mencionado la
importancia de cultivar nuestra relación con Dios, y en este no es la excepción,
pero también tenemos que aprovechar la oportunidad para compartir con nuestra
familia: esposo (a), hijos, padres, etc. Platicar, comer en la mesa, ver
películas juntos, como familia, es la oportunidad.
De pronto
en algún tiempo estuviste diciendo que necesitabas unas vacaciones para
dedicarle tiempo a tu familia, ya Dios te dio esa oportunidad. ¡Aprovéchala!
Es tiempo
de aprovechar las oportunidades que Dios nos da de compartir con nuestra
familia, no la desperdiciemos, es tiempo de hablar, de volver a reir como
familia, recordar momentos vividos como familia, volver a ver fotos viejas que
tienen gratos recuerdos.
En resumen, aprovecha la oportunidad que
Dios te da en medio de cualquier crisis.
DIOS TE BENDICE.
Bueno es el Señor; es refugio en el día de la angustia, y protector de los que en él confían Nahum 1:7
ResponderEliminar