Ir al contenido principal

DEVOCIONAL: LA PREEMINENCIA DE DIOS (TUYO ES EL PODER 1)



 

No hay en el universo ningún poder para salvar nuestras almas. Jesús dijo: Yo soy el camino, la verdad y la vida. Solamente por mí se llega al Padre. (Juan 14:6). 

Cuando ponemos nuestra fe en Jesús y lo aceptamos como nuestro Señor y Salvador, él nos da la potestad de ser hijos de Dios (Juan 1:12). Su Espíritu viene a vivir con nosotros y estará en nosotros, (Juan 14:17) y entonces su poder empieza a actuar:

      1. Dios nos identifica como suyos al sellarnos con Su Espíritu. (2Co.1:22 RVR).
      2. El Espíritu de Dios se une a nuestro espíritu para confirmar que somos hijos y como hijos ser herederos junto con Cristo de la gloria de Dios. (Ro.8: 16,17) NTV
      3. Por el poder de Su Espíritu que hemos recibido podemos gritar: ¡Querido Padre! (Ro 8:15 PDT).
¡Así de grande es el poder de Dios! Él es el Todopoderoso.

OREMOS:

Padre, te doy gracias por tu poder actuando en mi vida.

Gracias por darme tu Espíritu para que viva en mí y esté en mí.

Gracias por Su poder que me hizo tu hijo y me identifica como tu hijo al sellarme.

Gracias por unirse a mi espíritu y confirmar que sí soy tu hijo y pueda llamarte Padre.

Te alabo y te bendigo porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén. (Mateo 6:13 RVR).

REFLEXIÓN:

¿Qué sentimientos producen en mí esta verdad?

¿Cuál será mi respuesta de ahora en adelante?

DIOS TE BENDICE.






Comentarios

Entradas populares de este blog

DEVOCIONAL: MI POSICIÓN EN CRISTO (2)

br />   Nuestra vida cristiana opera desde los lugares celestiales, de arriba hacia abajo, tiene su origen en el cielo.  Lo que ocurre en los lugares celestiales se manifiesta o lo manifestamos aquí en la tierra.  Nuestra vida se manifiesta desde el cielo, una nueva vida; es la vida de Cristo. Cuando estábamos muertos espiritualmente estábamos en la tierra, ahora tenemos una nueva posición celestial que funciona por medio de la Fe. Tenemos un nuevo origen, una nueva ciudadanía (Fl.3:20 RVR.) Dios nos dio vida juntamente con Cristo y juntamente con él nos resucitó, y así mismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús. (Ef.2: 4,6 RVR) Esto lo podemos comparar con la televisión vía satélite:  Los canales hacen su programación, envían las señales a un Centro de emisión, la recibe un Satélite que está en el espacio, éste la envía a la tierra a una antena parabólica y de la antena parabólica llega la señal al televisor, a los teléfonos e inter...

DEVOCIONAL: SOY UN POEMA DE DIOS

  Dios en su Palabra dice que somos hechura suya, creación de Dios, que somos   creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas. (Efesios 2:10) RVR1960. BLS. La palabra “hechura”, según el diccionario significa “Manera en la que está hecha una cosa”, “Confeccionar”, “elaborar”, “dar forma”, “fabricar”. “Póiema”, es la palabra griega que se refiere a la obra creada por Dios. Es la raíz de nuestra palabra “Poema”, que nos insinúa algo artístico y no solo algo que ha sido escrito o compuesto como poema, sino también una obra de arte, una obra de artesanía que expresa la sabiduría y el propósito del autor. Tú y yo somos un poema de Dios, un póiema de la imaginación de Dios, hecho carne y espíritu. La palabra poema hace énfasis en Dios como Diseñador Maestro del universo y   su creación y en el creyente redimido como su nueva creación. Nosotros somos el poema de Dios, su obra de arte, creados de nuevo...

DEVOCIONAL: SOY LA SAL DE LA TIERRA

  ¿Quién no ha probado un plato en el que todo parece exquisito, pero…… falta sal? La sal es un elemento muy común y barato. Su uso, sin embargo, es fundamental en nuestra vida. Nuestro organismo necesita sal en proporciones adecuadas. En la cocina, la sal es indispensable, y lo era mucho más en la antigüedad cuando no existía los sistemas de refrigeración con lo que hoy contamos. Era usada como un eficaz medio de conservación de alimentos. Si por medio de algún mecanismo lográsemos “quitarle” a la sal su capacidad de salar la comida o de detener el proceso de corrupción de la carne, ese elemento, en lo que a nosotros respecta y al uso que le damos, dejaría de ser sal. Esto nos permite reflexionar en torno a las palabras de Jesús cuando dijo: “ Ustedes son la sal de la tierra, pero si la sal pierde su sabor, ¿cómo podría volver a ser salada? Ya no sirve para nada sino para ser tirada y pisada por la gente” Mateo 5: 13 PDT   ¿Qué significa que los discípulos ...