Rendirse es tener que admitir algo, es dejar de pelear, de resistirse. Es reconocer el poder superior de un ejército, por ejemplo y permitir que ese ejército decida qué hacer con el bando perdedor.(RAE)
Si nos rendimos a Dios, le estamos diciendo: "Señor, dejo de pelear contigo, tú ganas, reconozco que mi vida te pertenece y soy incapaz de manejarla solo. Tú decides lo que pase".
¿Por qué dejar de pelear? ¿Si yo me siento cómodo con la vida que llevo?
Porque esto no solo me permite ser salvo, sino también vivir cerca de Dios. Jesús dijo: El que realmente me ama, conoce mis mandamientos y los obedece. Mi Padre amará al que me ame, y yo también lo amaré y me mostraré a él. (Juan 14:21 PDT)
¡Qué gran privilegio ser amados por el Señor y ser sensible a su revelación!
Demostramos amor al Señor cuando amamos Su Palabra, si lo amamos dejamos que Él sea nuestro Rey y nuestro Dios y podremos decir entonces: "tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.
DIOS TE BENDICE.
Bibliografía: ¿Cómo debo rendirme a Dios? Dr. Marten Visser. Comentario Bíblico Diario Vivir.
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